sábado, 19 de noviembre de 2011

Murió Daniel Sada

Por Ventura Cota y Borbón III
Aunque de apellido extranjero, Daniel Sada era mexicano, de Baja California, para ser precisos. Ayer por la noche me enteré que una vieja enfermedad renal se lo llevó en plenitud de la vida y en su apogeo literario.

Sada era considerado por muchos colegas de su profesión, como un ícono de la universalidad, el más inconfundible de los narradores por su excelsa prosa, dijo en una ocasión el afamado crítico literario Domínguez Michel.

Sólo dos novelas de Sada he tenido oportunidad de leer (Lumpen Vida y la iconográfica Por que perece mentira la verdad nunca se sabe) ambas excelentes que me dejaron un buen sabor de boca y a pesar de la edad en que publicó la última mencionada, no tuvo empacho en demostrar sus grandes habilidades de prosista.

Se han ido muchos buenos escritores y periodistas este último lustro y para mala fortuna de quienes gustan de la buena lectura, han sido irremplazables, no obstante tenemos la plena seguridad que en el horno de la hechura literaria, algunos se están consolidando y en mediano plazo nos entregarán buenas obras.

Sada recibió en una ocasión el premio Xavier Villaurrutia –uno de mis escritores preferidos- y eso es decir mucho sobre su estilo y calidad que como escritor siempre tuvo.

Lástima que no se dio cuenta porque estaba ya en coma, sobre la notificación como ganador del Premio Nacional de Ciencias y Artes 2011 en la categoría lingüística y literatura, seguramente en el lugar a donde llegó le dará gusto conocer de su última ganancia literaria. Como el Cid Campeador, Sada muerto sigue ganando batallas.

Descanse en paz.