jueves, 16 de junio de 2011

Un minuto para reflexionar (Edición No. 218)

Gobiernos ¿divididos?
Por Aleotis
El problema de los gobiernos divididos es que no hay responsables, todo indica que con el 2012 les van a dar una patada en el trasero a los del PAN, vienen tiempos electorales muy difíciles; en la medida en la que han ido subiendo la violencia ha ido descendiendo la popularidad del presidente Felipe Calderón. Consulta Mitofsky, que lidera Roy Campos lo pone por debajo de los 50 puntos a finales de mayo.

El Presidente no se preocupa de que personas ajenas al conflicto –gobierno, narco- mueran por una causa, más que buscarles una causa por la cual vivir; usan las mismas armas que detestan, porque su verdad nunca es relativa, su verdad es irreductible y siempre en desmedro de los desprotegidos (lumpen, diría Benedetti).

Deberían tomar nota de lo que está ocu-rriendo en España, rechazan una democracia anquilosada y el resultado es que el movi-miento es en contra de los partidos, no de los gobernantes ni de la democracia por supues-to.

Lo anterior me recuerda el siguiente aforismo “mi ejército no une; yo también he perdido poder”.

¿Serán las próximas elecciones una rea-lidad que manifieste el interés pasajero de sus candidatos?

Ser el candidato presidencial de los 40 mil muertos ¿será una buena recomendación? Ser el candidato de coalición y del millón de empleos ¿será una buena opción?

¿Resurgirá el PRI como el ave fénix a fuerza de golpes de timón del PAN? ¿Será Beltrones su candidato pese al artículo que le dedicaron en el New York Times? ¿Será Peña Nieto tal vez el bueno pese a la inexplicable muerte de su esposa? (al periodista Jorge Ramos no pudo decirle a cabalidad las causas del trágico fin de la señora) ¿Qué les parece Arturo Montiel con 150 millones sin comprobar?

Reflexión
El respeto a la reputación de las personas prohíbe toda actitud y palabras susceptibles de causarles un daño injusto. Se hace culpable: de juicio temerario. El que tácitamente admite como verdadero sin tener para ello fundamento suficiente, un defecto moral en el prójimo.

De maledicencia. El que sin razón objetivamente válida manifieste los defectos y las faltas de otros a personas que los ignoran. De calumnia el que mediante palabras contrarias a la verdad daña la reputación de otros y da ocasión a juicios falsos respecto a ellos.