Por Aleotis
No obstante el mediocre desempeño de la (des)funcionaria de Instituto Nacional de migración, Cecilia Romero, el presidente Felipe Calderón la premia como la segunda de a bordo del PAN.
¿Cuáles habrán sido sus logros principales? Con semejante poder de persuasión:
¿Será deseable darle mayor influencia? Del PRI el PAN heredó las conductas autoritarias de los principales funcionarios en todos los niveles, federal, estatal, muni-cipal, y en lugar de desecharlos, siguen vigentes.
Del PRI el PAN heredó un sindicalismo charro, con quien el PAN terminó coludiéndose, para mantener el poder y así podríamos seguir con los "botones de muestra".
A fin de cuenta el PAN acabó pareciéndose mucho al PRI, decepcionando durante los últimos 10 años a quienes creímos alguna vez que los panistas serían capaces de transformar el agotado sistema político mexicano.
Decía ortega y Gasset (filosofo español) que la filosofía es la torre de marfil a donde van a dar quienes incapacitados para la acción, se refugian en el pensamiento (creo que va a engrosar el número de filósofos).
¿El presidente Echeverría seguirá en arresto domiciliario? ¿Calderón estará imitando a Díaz Ordaz como símbolo de autoritarismo?
¿Va seguir dejando que todo lo haga el ejército y lo haga mal? ¿O la iglesia y lo haga peor? ¿Será tan difícil encontrar puentes de entendimiento?
El tema de la relación entre quienes dedican su vida a pensar, y quienes hacen política es antiguo y azaroso. Platón fracasó en su intento de hacer de Dionisio el tirano de Siracusa, un príncipe virtuoso, menos ambicioso y más realista, Aristóteles pudo haber tenido mayor influencia sobre Alejandro el magno. Seneca fue menos afortunado con Nerón, y su afán por mode-rar los excesos del emperador, terminó costándole la vida.
En fin, los filósofos siempre pretendieron ser algo así como "principio motor de la historia" ¿lo conseguirían?
Reflexión:
Dice el presidente de todos los mexicanos -léase con sarcasmo-, Calderón que si México legaliza las drogas, seremos paraíso de los criminales.
¡¡Yo pensé que ya lo éramos!!