miércoles, 1 de junio de 2011

Un minuto para reflexionar 217

Por Aleotis
No obstante el mediocre desempeño de la (des)funcionaria de Instituto Nacional de migración, Cecilia Romero, el presidente Felipe Calderón la premia como la segunda de a bordo del PAN.

¿Cuáles habrán sido sus logros principales? Con semejante poder de persuasión:

¿Será deseable darle mayor influencia? Del PRI el PAN heredó las conductas autoritarias de los principales funcionarios en todos los niveles, federal, estatal, muni-cipal, y en lugar de desecharlos, siguen vigentes.

Del PRI el PAN heredó un sindicalismo charro, con quien el PAN terminó coludiéndose, para mantener el poder y así podríamos seguir con los "botones de muestra".
A fin de cuenta el PAN acabó pareciéndose mucho al PRI, decepcionando durante los últimos 10 años a quienes creímos alguna vez que los panistas serían capaces de transformar el agotado sistema político mexicano.

Decía ortega y Gasset (filosofo español) que la filosofía es la torre de marfil a donde van a dar quienes incapacitados para la acción, se refugian en el pensamiento (creo que va a engrosar el número de filósofos).

¿El presidente Echeverría seguirá en arresto domiciliario? ¿Calderón estará imitando a Díaz Ordaz como símbolo de autoritarismo?

¿Va seguir dejando que todo lo haga el ejército y lo haga mal? ¿O la iglesia y lo haga peor? ¿Será tan difícil encontrar puentes de entendimiento?

El tema de la relación entre quienes dedican su vida a pensar, y quienes hacen política es antiguo y azaroso. Platón fracasó en su intento de hacer de Dionisio el tirano de Siracusa, un príncipe virtuoso, menos ambicioso y más realista, Aristóteles pudo haber tenido mayor influencia sobre Alejandro el magno. Seneca fue menos afortunado con Nerón, y su afán por mode-rar los excesos del emperador, terminó costándole la vida.

En fin, los filósofos siempre pretendieron ser algo así como "principio motor de la historia" ¿lo conseguirían?

Reflexión:

Dice el presidente de todos los mexicanos -léase con sarcasmo-, Calderón que si México legaliza las drogas, seremos paraíso de los criminales.

¡¡Yo pensé que ya lo éramos!!