miércoles, 1 de junio de 2011

Rincón de la Orientación 217

Lucha por el poder en la pareja
Por Lic. Psic. Alfredo Villalobos Gro.
La relación de pareja es una de las etapas del ser humano que adquiere importancia cuando dos personas deciden unirse con el fin de compartir sus vidas en una forma seria y objetiva; deberán de convivir por muchos años (si es que permanecen unidos) compartiendo triunfos y fracasos. En tiempo de abundancia y de pérdida al igual en periodos de inestabilidad y de estabilidad pero sobre todo necesitan aprender a conocerse a sí mismos para conocer a su interlocutor.

En este periodo largo de vida se dan rivalidades "comunes" en donde cada uno busca de manera a veces inconsciente otras conscientemente poder imponerse y de-mostrar supremacía sobre el otro/a.

Años atrás la mujer tenía un rol de obediencia, hoy en día es muy diferente, la mujer ha adquirido otro nivel de cono-cimientos, además de que es la parte fundamental de sostenimiento económico, moral y afectivo en la mayoría de las parejas. Aunado que en nuestro medio es la mujer la que más participa activamente en la economía familiar.

Por su parte el hombre en búsqueda constante de ingresos (no en todos se da) a veces en un individualismo inexplicable y venciendo la competencia laboral a la cual siempre se estará en contacto con ella. Con todo esto, no podemos negar que en algunos hogares y en algunas parejas se lleguen a desacuerdos secundarios a todas las obligaciones tanto de ella como de él, presentándose la "lucha de poder" en dicha relación.

Pero, ¿qué es la lucha de poder? Concretamente es la actitud de uno de los miembros sobre el otro o de ambos por imponer sus propias ideas, normas y reglas con el fin de obtener el control y tener la participación mayoritaria de las decisiones, de una forma agresiva verbal, física y psicológicamente, generándose una crisis en la pareja por la lucha de uno sobre el otro. En esta dinámica desagradable, es más lo que se pierde que lo que se puede ganar; se lastima la autoestima y se auto daña, se fractura la salud psicológica de los hijos, se pierde autoridad, se frustra y se genera trastornos psicológicos como la depresión, y problemas de salud. ¿Valdrá la pena luchar por tener la autoridad en casa? No lo creemos así.

En la lucha de poder se pierde la honestidad, la franqueza, la lealtad y el respeto a la pareja, y sin duda el amor con el cual un día se unieron. Las parejas necesitan ser honestas y sencillas se requieren de dos personas que se sigan amando, tolerándose y que aprendan a convivir de una manera pacifica y congruente en su forma de ser y pensar. Por naturaleza somos sociales, desde tiempos inmemorables se sabía que una de las necesidades básicas del ser humano es la capacidad de socializar, aún más en pareja y en la propia familia.

Consejos que pueden servir de guía para mejorar: es sumamente importante ser flexible y tener la paciencia para escuchar no oír; ser empático; reconozca los triunfos y adelantos de su pareja; respete las decisiones y acuerdos que se tomen; no dé por asentado que el otro/a sabe lo que usted ha planeado para ambos; evite ser crítico, en especial al estar llegando en acuerdos y discusiones banales; en el caso de los hombres es necesario dejar a un lado el machismo y disfrutar la relación en pareja son otros tiempos y otras necesidades; es necesario aprender de los desacuerdos, siempre estarán presentes en las parejas, lo importante es ambos salgan librados y perduren como lo que son y por lo que unieron algún día.

Lectura recomendada: “Las relaciones de Poder”, de Pablo Poblacion Knappe una forma de ver la lucha de poder didácticamente.