lunes, 16 de mayo de 2011

El rincón de la Orientación

¿Crisis en parejas?
Por Lic. Psic. Alfredo Villalobos Gro.
Cuando dos personas deciden unirse por voluntad propia y establecerse como pareja tanto ella como él se están aceptando con las virtudes y defectos que poseen y aun más, con todo su historial familiar, con lo cual ambos vivirán todo el tiempo, al menos el que estén juntos.
Unirse en pareja, no es una decisión fácil, hoy en día conlleva algunos aspectos personales que se tienen que considerar sobre todo cuando la pareja entra en conflictos, en crisis. No es lo mismo unirse por enamoramiento e ilusión, que por conciencia propia de los que se busca y se quiere. Evitando así de la mejor manera los conflictos en un futuro, esto no quiere decir que no los habrá. Si se presentarán ya que la relación de pareja no es estática, se mueve en su vaivén constante de estabilidad y de conflictos.
Pero, ¿qué es la crisis en la pareja? Es lo que se conoce como los conflictos que tiene una pareja sin poder resolver, de cualquier tipo; generados por celos, incomprensión, problemas económicos, falta de atención, algunas veces sexuales, todo aquello que desestabiliza a los dos integrantes y que además se han habituado, acostumbrado. Que ninguna de las dos partes cede, hay caprichos, enojos, odio, coraje, desilusión y pérdida de la confianza, credibilidad, sobretodo fe en el compañero o compañera.
Los especialistas de la conducta aconsejan manejar los momentos críticos o de crisis de la siguiente manera, sin llegar a ser un recetario:
1.-Si decide platicar en pareja hágalo en un lugar aislado, que nadie se dé cuenta de su problemática. Evite de esta forma que se incremente el coraje. En algunas parejas tal parece que les gusta que los demás se interesen de su problemática personal, lo disfrutan pero después lo sufren. ¡Nadie debe de saber sus problemas¡ A menos que usted los cuente.
2.-Seleccione o jerarquice los temas a tratar, no lo haga de manera aleatoria, de lo contrario perderá el fin de la conversación. Alguno de los dos, deberá de tomar esta iniciativa. Es necesario tener una guía imaginaria de la temática a tratar, hablar por hablar sólo aumenta la desconfianza y es pérdida de tiempo valioso.
3.-Tome una actitud de "me pongo en tus zapatos", conocido como empatía. Evite en la medida de lo posible hablar en segunda y tercera persona, siempre en primera. Culturalmente estamos acostumbrados a culpar: "tú fuiste", "que no lo sabias", "que has creído".
4.-Durante la plática o discusión (como quiera llamarle), busquen la solución, ofreciendo alternativas, haga la negociación más accesible no la compliquen; las discusiones son como una bola de nieve, en donde a veces es imposible pararlas y en el peor de los casos coadyuvan a la disolución de la pareja. Entendamos que negociar es saber que ambos son parte del problema y de la solución; es ceder a los intereses personales para fusionarlos en los intereses de pareja, bajo la lente de la generosidad, de comprensión y del amor por su compañero/a.
5.-Sobretodo ofrezca disculpas en su conducta, ¿todos nos equivocamos o no? Nadie nos enseñó como vivir en pareja, ni como sería un matrimonio o como educar a los hijos en un mundo moderno lleno de cambios y de estímulos que modifican el comportamiento de cualquier persona. Es necesario reconocer nuestros errores y en la vida de pareja se cometen muchos ¿No lo cree? La disculpa es el beso audible de mayor ternura que podemos dar.
Tenemos que entender que la unión de dos personas no es sólo la disposición bioquímica de dos cuerpos al unirse sino la capacidad de compromiso de cada uno y los deseos de vivir en acompañamiento con otra persona que a veces ni jamás la había visto, pero que se han jurado amor incondicional y especialmente definieron vivir en PAREJA, y en pareja es vivir dos en uno.
Lectura recomendada “El ciclo vital de la familia de Lauro Estrada Inda”.