Por Prof. Ruben Acosta Poblano
Durante siglos, muchas culturas han visto a la moringa como un agente curativo y de remedios en general. Los beneficios de moringa son a la vez amplios e irresistibles. Históricamente, hay evidencias de que el cultivo de moringa en la India empezó hace miles de años, y la medicina Ayurvédica tradicional, ha utilizado este árbol para curar o prevenir cientos de enfermedades.
Los griegos, romanos y egipcios utilizaban partes de la planta como alimento y cosmético. Otras culturas como la africana y americana utilizaban las hojas para reducir la fiebre, aliviar el dolor de cabeza, laxante; las flores como tónico general, antihelmíntico, antibiótico; las vainas utilizadas como antiinflamatorio, anticanceroso y las semillas para tratar problemas de vesícula, antibacteriano, laxante y para tratar el escorbuto. Los tés que se hacen con ramas secas y tallos delgados no son recomendados porque esas partes del árbol son toxicas.
Con los estudios de la doctora Mónica G. Marcú, el uso de la moringa da un giro con sus investigaciones que nos llevan a utilizar únicamente la harina de las hojas molidas encapsulada para curar y nutrir. Ya sabemos que la desnutrición por una dieta no sana, nos enferma y a esto le agregamos azúcar, grasa y harina componentes de las comidas rápidas y demás frituras, produciendo obesidad y sobrepeso, puerta de entrada a diabetes, hipertensión, infartos, accidentes vasculares cerebrales y otras enfermedades degenerativas.
Nuestro cuerpo contiene en diversas cantidades, un 5% de minerales. Se sabe que necesitamos más de 20 mi-nerales para la fisiología normal y debe quedar muy claro que el cuerpo humano no produce minerales, debemos conseguirlos de la comida. Los macroelementos como el calcio, magnesio, sodio, potasio, y el fósforo y los micreolementos como el cobre el hierro y el zinc, manganeso y selenio tienen dos funciones generales: la formación de tejidos y regulación de funciones, por consiguiente junto con las proteínas, los carbohidratos, las grasas y las vitaminas, la ingesta de una cantidad apropiada de minerales nos ayudará a mantener una buena salud.
Las capsulas de moringa contienen diversas cantidades de minerales -(de macro y microelementos) y en este caso uno de ellos, el calcio, veremos la importancia de estar bien calcificados y saber cómo perdemos este elemento y que su falta nos provoca osteoporosis. El polvo de las hojas de moringa contiene hasta cinco veces más calcio que las verdes y la dieta diaria para un adulto es de un gramo y se necesita más en el caso de las mujeres embarzadas o lactantes. Recordemos que el calcio se consume y se excreta diariamente y lo ideal es que lo que se pierde se recupere o con dieta o con las capsulas de moringa Nutrim, las originales.
La ingestión de demasiada proteína animal, carne, leche, queso por ejemplo, al digerirse libera ácidos al torrente sanguíneo los cuales se neutralizan extrayendo calcio de los huesos. Una dieta rica en proteínas proveniente de vegetales, alcaliniza el cuerpo evitando la perdida de calcio. Estos hechos nos explican por qué las personas que consumen menos productos animales, sufren significativamente menos osteoporosis. Quien obtiene calcio de los productos lácteos, esta ingiriendo grasas saturadas “malas” que aumentan el riesgo de enfermedades cardiacas o una gran incidencia de problemas de ovarios y cáncer, por la galactosa (azúcar de la leche).
Capsulas de moringa en puntos de venta en Guaymas Empalme y San Carlos, le informa el Profr. Rubén Acosta Poblano los lugares en los Tel . 622 22 4-16-45, Cel. 622 8552787 y en ziguay@hotmail.com. Pláticas y taller de moringa para el sector salud, empresarial y público en general. Taller de huertos de traspatio para el sector educativo y público en general.