lunes, 16 de mayo de 2011

Un minuto para reflexionar

Por Aleotis
Otra vez la tragedia minera en Coahuila; me nacen preguntas en serie: ¿Son empleos dignos o formas de esclavitud?, ¿pertenecen a algún sindicato? [Espero que no sea el de Napoleón Gómez Urrutia], ¿tienen prestaciones y salarios justos? Por lo pronto el secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón se está "solidarizando" con las familias afectadas y, naturalmente aprovechando para acarrear agua para su molino.

La lógica dice que el Gobierno debería contratar expertos en política laboral y por consiguiente hacerles menos pesado ese trabajo tan rudo. Pero precisamente es el Gobierno quien los tiene así con sus leyes protectoras de empresarios y patrones.

Los seres humanos no estamos hechos para vivir bajo la tierra haciendo agujeros, estos empresarios, dueños de los pozos, que no minas, propietarios de esos centros de explotación le venden a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) a $ 50.00 la tonelada de carbón.

Creo que las autoridades del trabajo en lugar de figurar y querer destacar, deberían de ir al fondo y en cao de aplicar multas millonarias -que es lo más probable-, se destinaran íntegras a un fideicomiso que rescate y devuelva las condiciones de dignidad y de vida a las que todas estas personas tienen derecho, y dejarse de una buena vez por todas de ostentar símbolos de estatus.

Pienso que estos "empresarios" son peor que el crimen organizado, pues a estos (empresarios) nada más le meten dinero a sus abultadas cuentas bancarias y a la Bolsa, mientras a los del crimen organizado de vez en cuando les meten balazos. ¡Pobres!

Las autoridades deben reflexionar cuanto antes y frenas las irregularidades y franca explotación de la que son víctimas estos compatriotas, para como bien señala un filósofo: "O lo recordamos para no repetirlo, o lo repetimos para no recordarlo".

Reflexión

A la distancia, me he convencido de que no debemos sentirnos tan afligidos ante lo inevitable como es la pérdida de nuestras mamás, pues creo que vemos con más claridad en su ausencia lo que en su momento no comprendimos ante su presencia.

Es en la distancia cuando vamos reservando lo mejor de nosotros para ellos, para honrarlos en el recuerdo y en la ternura de su cariño sentir una entera comunicación con ellas, mientras en los detalles de la vida cotidiana con su recuerdo, nuestro corazón encuentra el frescor de sus mañanas.

Aunque sea pasado, felicidades a las mamás y a quienes tengan la dicha de tenerla con ellos.