lunes, 2 de mayo de 2011

Aqui y Ahora

Cambios en “Voces públicas”
Cuentas claras del carnaval
El “junior” infractor
Por Prof. Alejandro Ramírez Cisneros
SI USTED ESCUCHA “Voces Públicas” en Digital 99, a cargo de quien escribe esta colaboración, se habrá dado cuenta de la presencia que aún sigue teniendo con innegable fuerza, entre los sonorenses, quien fuera gobernador del estado, el doctor Samuel Ocaña García.

Charlamos al aire con el neumólogo y éste se mostró lúcido y ágil a la hora de las respuestas, a los cuestionamientos que le hicimos. No cabe duda que el hombre de Arivechi es un baluarte de la política estatal, con mucho conocimiento de la problemática sonorense y de voz respetable, precisamente por su calidad humana, moral y profesional.

Ocaña tiene casi ochenta años y hay fuerza en su voz y convencimiento en sus expresiones.

Gente como don Samuel es la que necesitamos los sonorenses, para impulsar el desarrollo de la entidad; que armonicen con todos los sectores y que sean responsables como ciudadanos y políticos.

Dios dé larga vida a Ocaña. Nos hace falta en Sonora, indiscutiblemente.
VOCES PÚBLICAS se extendió a cuatro horas en la mañana, de 6 a 10 y desaparece en el horario de 12 a 14 horas.

De 12 a 13, aparece en cambio, el programa “Buenas Tardes, Guaymas”, con los conductores Heriberto Lizárraga y Marcos Ulloa. Sea como sea, los cambios son buenos y esperamos que éstos se hayan dado sobre todo para bien de la emisora Digital 99.

Los nuevos tiempos exigen de respuestas acordes con los reclamos del quehacer informativo y de orientación a la opinión pública.

Todos estos enroques han dado hasta ahora muy buenos resultados y eso es excelente.

SIGUE EXIGIENDO LA GENTE, CUENTAS claras en relación a los resultados financiero del pasado carnaval, pero los encargados de dar respuesta a esa exigencia, guardan un silencio que mueve a las suspicacias, pues a estas alturas ya debería haberse presentado el “corte de caja” correspondiente, pero tal parece que se ha hecho una costumbre bastante negativa, el de no informar a los guaymenses cómo quedó lo de los festejos de momo, en cuestión de pesos y centavos.

Quisiéramos no pensar que aquí hay “felino en cautiverio”, pero no queda de otra.

Bien dicen: Piensa mal y acertarás.

LO DE SAN CARLOS EN SEMANA santa, está para meditarse y tomar medidas para evitar que se repitan hechos muy cuestionables que desprestigian al mencionado centro turístico.

Fue mucha la venta de cerveza entre menores de edad que la consumieron libremente. Los desórdenes estuvieron al día y el que puso la nota discordante fue un “niño bien” de Ciudad Obregón, sobrino del ex gobernador Eduardo Bours Castelo.

Lo más criticable del asunto fue el trato suave y hasta muy considerado que le dieron las autoridades, después del escándalo que armó, mediante el cual puso en jaque, a la policía preventiva.

Intervino a favor del faltista, el procurador de Justicia del Estado, Abel Murrieta y el diputado federal, Rogelio Díaz Brown.

El mozalbete salió libre sin mayor trámite y a seguir haciendo “desmadre”, al cabo que su linaje le permite toda clase de libertades.

Luego surgen las obligadas comparaciones. ¿Cree usted, amigo lector, que si el infractor hubiera sido de clase humilde lo hubieran tratado así? ¡De ningunas manera!

Una paliza de parte de los gendarmes y hasta la consignación al Ministerio Público hubiera sido lo menos que le hubiera ocurrido. Pero como dicen luego: cuanto tienes, cuanto vales.

No cabe duda que en este país nuestro nos queda mucho por hacer.

Aún prevalecen las actitudes rastreras de las autoridades ante los ricos y abusivas contra los “pelados”.

Y aún así hablamos de democracia en México. Los hechos desmienten esas afirmaciones.

¡Ni modo!