miércoles, 4 de mayo de 2011

ABC y el olvido

Por Ventura Cota y Borbón III
Este día muy temprano, integrantes del Movimiento Ciudadano por la Justicia 5 de Junio se manifiestaron frente a Palacio de Gobierno para hacer un enérgico reclamo y exigir se dé impartición de justicia de parte de las autoridades por la muerte de sus hijos, además de la destitución del procurador Abel Murrieta Gutiérrez, a quien el gobernador Guillermo Padrés Elías ha mantenido en el puesto ignorándose el por qué, podría ser arreglos en concilíabulos muy evidentes.

Exigieron entrar a la casa consistorial, sin embargo les negaron ese derecho por lo que los manifestantes optaron por dirigirsen al Juzgado Primero de Distrito; en el lugar hicieron ruido con ollas y un megáfono para exigir que saliera el juez Raúl Martínez a dialogar con ellos. No consiguieron nada, como siempre son ignorados. Qué frustración para todos ellos.

Mañana jueves 5 de mayo se cumplen 23 meses de la tragedia en Hermosillo en la guardería ABC, en la cual murieron 45 niños y poco más de 80 quedaron marcados de por vida con secuelas y las autoridades tan campantes como si las víctimas hubieran sido animalitos.

Lástima que algunos medios de comunicación no ejerzan su hegemonía, sobre todos, los "grandes" para que una cabeza a ocho columnas exhiba a los culpables o ya de perdida un cintillo permanente recordando tan grande tragedia. Se infiere la razón del por que hay la negativa a publicitar el asunto, siempre el dinero es la guía que los impulsa.

De qué sirve muchas veces acuñar frases o apotegmas impactantes si a quienes van dirigidos les importa un cacahuate la situación de un pueblo dolido y vejado ya sistemáticamente por muchos años.

Sigamos exigiendo JUSTICIA por la barbarie que se cometió con esos infantes.

Dios dé el descanso eterno a esos niños ultimados por la indiferencia, la corrupción y la impunidad y a sus padres y familiares, la fortaleza para seguir en la lucha incansablemente que siempre habremos medios -aunque nos consideren insignificantes-, que pugnaremos y haremos el ruido necesario para que esto no quede en el olvido.

¡Habemus lex!