miércoles, 16 de abril de 2008

Delito Organizado en San Carlos (Colaboración, Edición No. 142)

Por José G. Rodríguez “El Zurdo”
Historiales delictivos de una familia empresaria y que las autoridades se comportan de modo blandengue, ignorándose el porqué
Cuando dos o más personas se unen con la finalidad de cometer algún delito, de acuerdo al código penal debe considerarse como crimen organizado, algo que en los distintos casos en que se ha involucrado la señora Catalina Ordaz de Evatt, bien puede considerarse.

Como es conocido públicamente la señora Ordaz de Evatt arrastra una extensa historia en la que aparece como sospechosa de la comisión de distintos delitos, que van desde fraude maquinado, robo, abuso de confianza, daños a la ecología y un sin fin más, habiéndose salvado hasta la fecha de ser objeto de algún proceso que concluya declarándola culpable, a pesar de las evidencias que en su contra han presentado los abogados de personas perjudicadas, en su mayoría extranjeros.

En la actualidad la señora kathy James, residente de Phoenix, Arizona, sostiene litigios, tanto en el estado de Sonora, como en Estados Unidos, tratando de recuperar, según ella, la suma de 750 mil dólares, producto de la inversión que efectuó en San Carlos hace tres años y medio para obtener una residencia ubicada en el sector El Caracol Península, por medio de le empresa Snow Bird Realty, operada por la señora Ordaz de Evatt.

No obstante haber hecho el pago correspondiente, Kathy James comenta que a pesar de su insistencia no le fue posible lograr que la señora Ordaz de Evatt le entregara el contrato de fideicomiso correspondiente, sólo para que tiempo después al regresar a San Carlos de un viaje a Estados Unidos por cuestiones de salud, encontrase con que había sido despojada de la propiedad, incluyendo mobiliario y artículos de adorno, sumamente valiosos.

En este asunto Kathy james indica que también está involucrada la extranjera Dora Zimmerman, señalándola como partícipe en la maquinación urdida en su contra, lo que le condujo a buscar explicaciones legales para conocer las razones por las que perdió la propiedad, añadiendo que en un principio se le informó que todo se condujo dentro de los términos legales por medio de un juzgado no determinado en Guaymas, situación falsa, ya que tras investigar en ese renglón, fue enterada que nunca nadie y menos Snow Bird Realty o Catalina Ordaz de Evatt habían entablado demanda alguna en su contra, de tal forma que nunca se ejerció acción legal para el objeto.

Aún con documentos que comprueban el pago de la suma requerida por Ordaz de Evatt para ejecutar la operación de compra-venta, según la señora James sus abogados en México y en Estados Unidos le indicaron que la documentación que recibió por parte de Ordaz Aguiar de Evatt vale tanto como un simple papel sanitario, lo que explica que desde un principio hubo la intención de cometer un fraude en su contra.

En lo que se refiere a sus pertenencias, la señora Kathy James comenta que además del mobiliario, perdió obras de arte, joyas, antigüedades, un velero y su correspondiente remolque, señalando que testigos presenciales afirman que fue la señora Dora Zimmerman, de quien se sospecha participó en la sustracción, añadiendo que al igual existe la creencia que en la desaparición de sus pertenencias, bien pudieran estar involucradas, tanto Catalina Ordaz de Evatt, como sus hermanas, considerando que no tenían problema para acceder al inmueble en disputa.

De lo anterior se supo en los Estados Unidos, cuando el canal 3 de televisión dio a conocer un reportaje desde Phoenix, Arizona; para mostrar pormenores de la situación, en claro detrimento de la imagen de San Carlos, como un lugar seguro para los inversionistas, razón por la que la señora Mary Uttley, directora del Departamento de Bienes y Raíces de Arizona, alertó a sus conciudadanos para evitar invertir en el centro turístico, ante el riesgo de ser objeto de situaciones similares a la experimentada por la señora kathy James.

Ésta –la señora james-, por su parte afirma que no cederá en su afán por recuperar, ya sea su residencia o en su defecto, el monto total de la suma invertida, incluyendo los gastos que se originen durante su lucha ante los tribunales, mismos que en Sonora han actuado con extrema lentitud, no obstante las pruebas y elementos aportadas para lograr un veredicto ajustado a lo que marca la ley, sin menoscabo según sus expresiones, de que los tribunales actúen para castigar con prisión a la señora Catalina Ordaz de Evatt.

Finaliza Kathy James al comentar que es necesario frenar ya las acciones de la empresa Snow Bird Realty y a su propietaria para impedir que continúe amasando dólares americanos y seguramente canadienses, sin otorgar fideicomisos o documentos que amparen debidamente a los inversionistas, rematando al indicar que de lo anterior es necesario que tengan conocimiento las autoridades hacendarias mexicanas y hasta norteamericanas, sospechando que la empresaria probablemente no informa de sus logros financieros al fisco.

Por otra parte, en reciente reunión de consejo, los inversionistas que encabeza el señor Jon Mellen acordaron según fuentes enteradas, acudir a los tribunales para exponer el problema que afrontan con la señora Catalina Ordaz de Evatt y su cuñada, la señora Otilia de Ordaz, esposa del ingeniero químico, empresario de la construcción, líder sindical y regidor del Ayuntamiento de Guaymas, José Ordaz Aguiar, ante la situación provocada por probables malos manejos y abuso de confianza en que incurrió la señora Catalina Ordaz de Evatt en la administración del Hotel Fiesta Real y la construcción de los condominios Villa Sirena.

Para el caso, el señor Jon Mellen ha ocurrido al despacho de abogados que opera el licenciado hermosillense Jesús Borchart, de reconocido prestigio y trayectoria, quien prepara las evidencias y argumentos con los que pretende comprobar las sospechas del inversionista norteamericano y ex senador de los Estados Unidos, cuyo espacio condominal fue ocupado sin su autorización durante los días de Semana Santa, por familiares del licenciado Alán Jaramillo, éste, representante legal de la señora Catalina Ordaz de Evatt.

Sobre este asunto fuentes relacionadas señalan que Jon Mellen se ha entrevistado ya con el gobernador del Estado Eduardo Bours Castelo, así como el titular de Turismo en Sonora, Epifanio Salido Pavlovich y en igual forma con el presidente municipal de Guaymas, Antonio Astiazarán Gutiérrez, señalando la fuente que se trata de buscar una salida política al problema, mismo que en todo caso debe resolverse por las vías legales en ese caso, civiles y penales para evitar acciones que se traduzcan en impunidad en beneficio de probables delincuentes de cuello blanco.

Asimismo, hay otros casos delictivos relativos a la venta de una residencia conocida como “la casa de cemento”, propiedad al parecer de una persona residente de Sinaloa, quien se dice no autorizó ninguna negociación para que quedara en manos de una pareja de médicos norteamericanos de apellido Tylen, quienes debieron contratar abogados de la Ciudad de México, a efecto de lograr que la señora Catalina Ordaz de Evatt, regrese la suma recibida por una venta no autorizada.

Caso parecido se da con el señor Ed Brown, propietario de otra residencia ubicada en El Caracol Península, quien autorizó la venta del inmueble, no así la de un terreno vecino también de su propiedad, sólo que para cuando se disponía a construir una nueva vivienda, encontrarse con que Catalina Ordaz de Evatt también la había negociado, dándose el caso que todo el material de construcción que había comprado, desapareció del lugar, según se supo luego que fue sustraído por el contratista Leoncio Ramírez, en principio aceptando que lo hizo por órdenes precisamente de Catalina Ordaz de Evatt, aunque después lo negó, pero sin que la ley haya actuado para aclarar el asunto.