Como lo hace antes de cada elección, la virgen del Rosario de la comunidad
de la Nueva Jerusalén, en Michoacán, ya habló. Le hizo llegar un mensaje a la
vidente Catalina, en donde le manifiesta su tristeza “porque la
gente en Michoacán no quiere votar por el PRI”.
Al mensaje de la Virgen se han sumado otros ecos de algunos santos
venerados allí, los que han indicado al jerarca del lugar –como lo han hecho
desde 1973- que instruya a la gente para que “voten por el partido de la
bandera nacional”. La voz del santo Lázaro Cárdenas es la más
insistente en el designio divino.
Fue el pasado 17 de abril cuando la vidente Catalina entró en trance y
comenzó a escribir lo que le dictaba la voz que le llegaba desde el cielo. La
Virgen le habló. Le advirtió de la presencia del demonio que acecha a la Ciudad
Santa y pidió más oración y más obediencia por parte de los fieles. Santificó a
todas las mujeres del lugar y pidió recato para los hombres.
El mensaje de tristeza fue llorado por el sacerdote Antonio Lara
Barajas, que se hace llamar San Martin de Tours, sucesor del
padre Nabor Cárdenas Mejorada y fundador del lugar santo.
Desde siempre la voz de la Virgen solo ha beneficiado a los candidatos del
PRI. Ni cuando Lázaro Cárdenas Batel buscó la gubernatura del
estado de Michoacán, abanderando al PRD, la Virgen hizo una excepción.
El poblado de la Nueva Jerusalén tiene un listado nominal de 2 mil 670
votantes. Todos votan convencidos “a favor del partido de la bandera nacional”,
según les instruye ahora su líder San Martin de Tours.
Pero a pesar de que de todos es sabida la filiación priista de la Virgen,
no hay candidato, de cualquier partido político, que no visite la comunidad
religiosa, en busca de la bendición divina y del visto bueno del mando
religioso.
Un video en poder de Reporte Indigo, filmado entre los años
2000 y el 2001 muestra la forma en que los políticos de algunos de los partidos
en Michoacán (PRI, PAN y PRD) acudieron en busca de la bendición de la Virgen.
Unos arrodillados, y otros de pie, pero todos participaron en la tradición de
los mensajes políticos de la Virgen del Rosario, la que instituyó el padre
Nabor Cárdenas Mejorada, llamado Papá Nabor, el más amado y venerado de todos
los sacerdotes en esa región de Tierra Caliente.
Visita histórica
Entre las primeras visitas documentadas de algunos políticos a la virgen
del Rosario, en la comunidad religiosa de la Nueva Jerusalén, destaca la que en
el año 2000, días previos a la primera elección presidencial que perdiera el
PRI, hizo el candidato al Senado de la República por el tricolor,Antonio
García Torres, quien reconoció la jerarquía de Papa Nabor, al hincársele
para recibir la bendición.
García Torres, quien fuera secretario de gobierno del priista Víctor
Manuel Tinoco Rubí, llegó a la ciudad santa acompañado de sus
colaboradores cercanos. Estuvo atento a la plática del sacerdote Nabor
Cárdenas, y fue testigo del mensaje divino. El Padre Nabor le dijo, sin rodeos,
que la Virgen del Rosario “dice que está del lado del partido de los héroes de
la independencia y de la bandera nacional”. El candidato priísta solo sonrió.
Días después se encumbró como senador por Michoacán.
El priista Esteban Cruzaley Díaz Barriga, años después, en los
días previos a la elección del 2011, ya no tuvo necesidad de regresar a la
Nueva Jerusalén en busca del voto de la Virgen. Siendo operador político de la
campaña de la panista Luisa María Calderón Hinojosa, se le exhibió
en un audio en donde organiza la movilización de fondos federales a favor de la
candidata, hermana del entonces presidente de la República.
Tras la reunión con el padre Nabor, y escuchar una carta dictada “desde el
cielo” por el santo Lázaro Cárdenas del Rio, el entonces candidato del PRI al
senado por Michoacán, se apersonó ante el altar de la Virgen del Rosario, en
donde se mantuvo en silencio. Hizo una oración y solo ellos –la virgen y él-
supieron los acuerdos a que llegaron. A los días fue senador.
Castigo a Labastida
Días previos a la elección del 2 de julio del año 2000, el propio Papá Nabor
expuso el sentir de la Virgen del Rosario, la que habló diciendo que “si
Labastida Ochoa –entonces candidato del PRI a la Presidencia de la República-
se olvida de visitar a este pueblo (la Nueva Jerusalén) le será difícil
sentarse en la silla (presidencial)”.
Francisco Labastida Ochoa, nunca se hizo presente en la ciudad santa de
Michoacán, y el resultado de la elección todos lo recuerdan.
El jerarca religioso fue directo al referir que el entonces candidato
presidencial necesitaba de la Virgen del Rosario, pero su vanidad lo hizo
perder.
