Reuters
De lo único de lo que se acuerda Yasmin Bakri, de 11
años de edad, es de que su madre estaba cocinando pan.
Luego se despertó en la cama de un hospital en Gaza con
las dos piernas y el brazo derecho vendados por las graves quemaduras y
fracturas sufridas después de que su casa fuera alcanzada por un proyectil en
un ataque aéreo israelí. Allí le contaron que había perdido a la mayor parte de
su familia.
Yasmin sobrevivió, pero datos publicados este miércoles
por UNICEF muestran que 419 niños palestinos han muerto en la guerra de Gaza,
de casi un mes de duración. En la anterior ofensiva terrestre de Israel sobre
el pequeño territorio costero, hace cinco años, fallecieron 350 niños.
"Estaba ayudando a mi madre mientras cocinaba pan,
luego no sé qué pasó. Cuando me desperté en el hospital me dijeron lo que
ocurrió", contó Yasmin mientras la preparaban para ser operada del brazo
roto.
"Mi madre ha muerto, mi hermana, que iba a empezar
primero de primaria, ha muerto y mi pequeño hermano. Mi tío también ha sido
hecho mártir y mi primo", dijo Yasmin con una voz suave, luchando por
respirar.
El Ministerio de Salud de Gaza afirma que 1,869
palestinos, civiles en su mayor parte, han muerto en la ofensiva militar de
Israel sobre la Franja. Por el bando israelí fallecieron 64 soldados y tres
civiles.
En otra cama del hospital de Shifa, en Gaza, Mohamed
Wahdan, de 18 meses, llora cuando su prima trata de sacar el dedo de su mano.
"Estos niños han perdido a su madre, su padre ha
sido herido muy grave y trasladado a otro hospital, su casa también ha sido
destruida", dijo Ahlam Wahdan, prima de Mohamed, refiriéndose a los
dos hermanos del pequeño, que están en sendas camas junto a la suya.
Originaria de la localidad de Beit Hanun, cerca de la
frontera norte de Gaza con Israel, la familia se refugió en una escuela de la
ONU después de que su casa fuera bombardeada.
Pero la escuela fue atacada y 17 personas que estaban en
ella murieron.
Israel sostiene que atacó a milicianos palestinos.
"La familia entonces alquiló una casa en el campo de
refugiados de Yabalia, pero esa misma noche la casa fue bombardeada y ocurrió
la tragedia", contó Ahlam.
En el exterior del hospital de Shifa, familias
desplazadas por tropas israelíes en el distrito de Shejaia, en el este de Gaza,
donde 72 personas murieron hace dos semanas, utilizan mantas para tratar de
montar tiendas de campaña en las aceras, en el jardín y en el estacionamiento.
Unos niños juegan descalzos, otros duermen a la sombra
dentro de las tiendas y otros son alimentados por sus madres.
"¿Qué futuro tienen esos niños? ¿Qué recuerdos les
ha implantado Israel?" dice una mujer mayor sentada en el lugar.
"Los niños tienen miedo todo el rato, no duermen, y
a veces se despiertan gritando en plena noche", agrega.
UNICEF calcula que casi 400 mil niños en Gaza necesitan
ayuda psicológica.
Yasmin, por su parte, no quiere llorar por sus familiares muertos.
"Están en el cielo", dijo. "Tengo
paciencia".