sábado, 12 de julio de 2014

La feria y mis dos urgencias

Ventura Cota Borbón
Obvio, estas no son mis piernas,
pero me parecieron bonitas
para ilustrar el comentario...
Dice un dicho muy popular que, cada quien habla de cómo le fue en la feria, y hoy les voy a comentar cómo me fue a mí en la feria.

En 1997, acudí a urgencias del IMSS por un dolor muy fuerte en el lado izquierdo de mi cuerpo. Era un dolor muy agudo y mis compañeros de trabajo, como siempre jugando al doctor, me dijeron que era un infarto. Muy sugestionado acudí a urgencias.

Para mala o buena fortuna, había un par de practicantes quienes de inmediato y sin mediar aviso, me encamaron, me rasuraron el pecho, me “enchufaron” a una máquina y me tomaron un electrocardiograma. Todo eso en menos de media hora.

El resultado del “electro”, de acuerdo al cardiólogo fue que no tenía nada, sin embargo, el par de jóvenes comentaron entre sí, que era un “soplo” en mi víscera cardíaca. El mismo electro lo revisó mi pariente el Dr. Jorge Borbón y dijo que era un dolor muscular, para eso me dieron tratamiento y efectivamente, desde entonces nada le acontece a mi corazón, fuera de los roces románticos.

Pues bien, hilando el relato, les platico que el jueves próximo pasado acudí de nuevo a urgencias, pero ahora fue en el ISSSTE y esta vez fue por un dolor intenso en la rodilla izquierda producto de una “fiebre carbonosa” o sea, un fuerte cabronazo.

Me atendieron de maravilla. Llegué y en menos de un minuto ya estaba atendiéndome el Dr. Beltrán. Una vez que vio mi rótula siniestra –rodilla izquierda-, me mandó hacer unos Rayos X y exámenes de laboratorio.

Como la urgencia fue a las once de la noche, fue hasta el día siguiente en que fui a tomarme la radiografía. Llegué a las diez de la mañana, cinco minutos después, ya estaban “fotografíandome” la rodilla. Lo mismo sucedió con el laboratorio. Fui hoy sábado y llegando me atendieron. Ni cinco minutos estuve en la clínica.

A lo que voy es que he sido un suertudo ya que aunque hay muchas quejas de las instituciones médicas del país, en mi caso muy particular e incluso de mis familiares cercanos, hemos sido atendidos tanto en el IMSS como en el ISSSTE de manera solícita y excelente y las dos ocasiones que he necesitado al sector salud, en ambas me ha ido bien.

Tengo un par de amigos médicos excelentes que de manera particular cuando he ocupado de ellos me atienden tanto a mí como a la familia y eso se agradece siempre. Ellos son Martín Ortega y Eligio Higuera, a quienes desde este espacio envío mi perenne agradecimiento.

De mi rodilla ya estoy mejor y para el lunes andaré dando “lata” de nuevo.


Los quiero amigos y les mando bendiciones.