martes, 1 de octubre de 2013

Omar, el atentado

Ventura Cota Borbón
Era candidato a equis puesto de elección popular. El voto ciudadano no le favoreció, sin embargo para muchos que lo conocen, él es quien debió ganar la liza electoral e incluso es seguro que hubiera desarrollado un buen papel como administrador de los bienes del erario.

Una mañana, dos meses después del evento, en su oficina, mientras nos tomábamos un café, tras una serie de cuestionamientos acerca de su experiencia en ese trajinar, me confió algo que francamente no me sorprendió porque es la manera cómo actúan algunos gánsteres de la política.

“Por casualidad me enteré de un atentado con el que pretendían ‘borrarme’ del mapa”, me dijo. Resulta que llegó a mi empresa una persona que iba en busca de cierta mercancía para importarla a un país equis. Después de pláticas y otros menesteres, al darle mi nombre me comentó que era igualito a uno de un candidato de equis ciudad de México. Es más, dijo, a ese cabrón [sic] no se lo echaron por un pelito. Lo salvó la campana porque al final de cuentas no hubo necesidad de darle piso.

“Cuando le explique que de la persona que hablaban era él, el interlocutor palideció y salió sin decir palabras”, me contó en esa charla el ex candidato.

Ayer, salió a la luz pública un penoso incidente en el cual por fortuna para el involucrado le fue más a o menos “bien”. Me refiero a lo que le sucedió al presidente del Partido Acción Nacional en Guaymas, al profesor Omar Núñez Caravantes, quien fue secuestrado, atacado y vejado por unos delincuentes ya identificados. Entre los presuntos involucrados aparece el ex presidente del PAN Francisco López Lucero, quien al parecer ya fue detenido por la autoridad.

Omar es un buen tipo a quien tras pedirme mi opinión respecto a su inminente asunción como dirigente del partido de marras, le dije que lo mejor para él era no entrarle. La política, le dije, es para gente indecente y tú no eres de esa ralea.

Tendrás que desfacer entuertos y entrarle a cosas que no son muy decentes que digamos, le dije. “Tengo que hacerlo Ventura”, soy institucional. Le advertí, no estás preparado aún y tendrás problemas tarde  temprano.

Ayer ya tarde platiqué con Omar –él y yo somos amigos desde hace más de 15 años-, le extendí mi solidaridad, lamenté lo ocurrido y le sugerí replantearse la situación de su inmediato futuro en el partido azul.

Por respeto a su persona me reservo su respuesta, pero puedo asegurar que Omar es un tipo sensato, con una hermosa familia y aunque el atentado sufrido el viernes 27 de septiembre sea con intenciones muy directas de disuadirlo para que deje la dirigencia panista, creo que ganará la sensatez y el ex delegado de la SEC regional Guaymas-Empalme, buscará la forma de desfacer el entuerto que los delincuentes le presentaron.

Casos como los dos antes mencionados son ya del dominio cotidiano, sólo que por fortuna en los que platico, ambos salieron ilesos. Desde hace tiempo así, como animales en busca de poder es como algunos políticos hacen de su modo de vivir una profesión. Delincuencial, pero al fin profesión.


Omar, que tu decisión sea la mejor y que la autoridad castigue a quien procedió como un criminal. El profe Núñez no merece ser tratado como lo hicieron.