En este Día de Muertos va este pensamiento para mi madre María Dolores Borbón López
Ya son algunos años los que he sentido la soledad. Esa soledad que
duele hasta el corazón de no tener conmigo a mi madre. Esa viejecita santa que
dio su ser y sus agobios por sacar adelante a la familia la cual gracias a Dios
hemos conservado dentro de un ejemplo de unión que ella nos legó.
Mi madre ya no existe físicamente en este mundo, pero estamos seguros
mis hermanos y yo que ella desde el lugar donde esté, nos protege y cuida
siempre con esa mirada tierna que nos dirigía cuando el sufrimiento nos hacia su presa.
Dios es grande y la resignación llega; mas no el olvido. Mi madre
significó siempre, y así lo creo, el amor encarnado en el cuerpo de una mujer.
Madre, espiritualmente rondas nuestros corazones y las noches, especialmente
tristes te proyectas candorosamente con un inmenso amor…Por eso creo que no
estás muerta…eso jamás…
Te amamos…
Noviembre de 2012