lunes, 15 de octubre de 2012

Regreso a lo fundamental


Ventura Cota Borbón
Una mañana de octubre de 1974, la maestra Clara Valenzuela quien era la encargada de cuarto grado “A” en la escuela primaria Loreto Encinas de Avilés, nos anunció a su grupo de alumnos que a partir del lunes siguiente a esa semana las clases a las que acudíamos por las tardes llegaban a su fin. ¡Lástima!, sólo exclamó la estimada profesora.

Cuando estuve en la primaria, íbamos a la escuela en un horario de 8 a 12 horas y regresábamos en la tarde de 14 a 16 horas. La Educación en aquéllos tiempos, siento yo, que era más completa y además del tipo de programa que ponderaba, los profesores estaban más comprometidos con su labor y con la niñez a la que se encargaban de iluminar.

Lástima, dijo la maestra Clara en aquél tiempo y yo la secundo: ¡Lástima y lastima que hayan reducido la cantidad y calidad de las clases. Los resultados negativos, es inútil mencionarlos.

Viene a cuento todo este amplio prolegómeno debido a que el día de hoy, aunque ya en otras escuelas arrancó como un programa piloto el horario o clases de tiempo completo, en la escuela donde labora mi hija, empieza con una extensión de horario y será la salida las 16 horas.

La Secretaria de Educación y Cultura determinó que en el poblado La Cuadrita, haya ampliación de horario de la Educación con el objeto de que los alumnos o ciertos alumnos se regularicen en sus materias y haya más oportunidad de que aprendan más.

Ojalá regresáramos a tiempos pasados, cuando menos en esa área. Las escuelas –todas-, particularmente las primarias o de educación básica incluso, amplíen sus horarios de clases y que haya una prueba perentoria para ver si el alumnado progresa o simplemente ese experimento fracasa.

Los chamacos no andan muy bien que digamos. Algunos profesores no andan muy bien que digamos y por supuesto no hay que satanizar ni al alumnado ni al personal docente. En eso todos, incluidos los padres de familia, somo co-responsables de que eso mejore. la señora Gordillo forma parte del problema, pero eso eso es otra cosa.