Ventura Cota Borbón
Productividad es
hacer más con menos, y al parecer eso fue el común denominador durante la
gestión del ingeniero Javier Ballesteros
López al frente del Instituto
Municipal de Cultura y Arte de Guaymas (IMCA), misma que desafortunadamente
y por cuestiones políticas termina el próximo 31 de octubre.
Hacer un recuento de
los eventos que Casa de la Cultura llevó a cabo durante el trienio que recién
termino y parte de este iniciado por Otto Claussen, no es la intención,
finalmente la ciudadanía guaymense amante de la cultura dio cuenta de todo el
esfuerzo hecho por el equipo en conjunto comandado por Ballesteros López fue
excelente.
La muestra más
evidente y último evento de este grupo fue el Festival de la Calaca en su
décima edición que sin el apoyo del cual fue necesario se llevó a cabo con
bastante éxito durante este fin de semana (27 y 28 de octubre).
Quienes tuvimos la
oportunidad de estar en la “callejoneada” recorriendo los distintos eventos a
lo largo de la calle 20 hasta la 23 de la avenida Alfonso Iberri, pudimos
disfrutar de cánticos de trova, teatro, poesía, exposiciones diversas de
distintos artistas, la Banda Marchante y lo principal del evento, los altares
exhibidos.
Ojalá que quien llega
a suplir a Javier Ballesteros López,
en este caso Mauro Esteban Barrón Robles,
dé continuidad a lo que se ha hecho y muy bien por cierto, que no se ponga como
pretexto la falta de liquidez del actual ayuntamiento y que aplique el
principio económico de la productividad. A Ballesteros López le funcionó, con Mauro
podría ser igual.
¡Enhorabuena Javier!
