lunes, 29 de octubre de 2012

La desgracia de ser mexicano

Aquiles Esquivel Madrazo
La historia del surgimiento de la nación mexica, es inmensamente rica y está llena de situaciones anecdóticas que pocos países tienen en su haber. México, como tal, sin duda una  tierra digna de admirarse, siempre y cuando no existiera todo lo que a lo largo del tiempo y desde su fundación, le ha perjudicado.

Todo empezó a ir mal cuando se suscitó la mezcla español-indígena. ¿Por qué no les tocó en suerte mejor que vinieran a “conquistarnos” los alemanes, los noruegos, los japoneses? O, ¿fue más bien que nos degeneramos paulatinamente, no importando el tipo de gente que nos dogmatizara?

Lo que sucede en México, puede que no sea privativo de este estado, sin embargo considero que es una desgracia hoy en día, ser mexicano.

Tal parece que desde que nacemos traemos en la sangre, en los genes la corrupción, la transa, el “topillo”, la rampante trampa y no hemos sido capaces de intentar siquiera poner un alto a esa rapacidad y a esa desgracia.

Lo malo de ello, es que en todos existe una co-responsabilidad de lo que acontece  y desafortunadamente no hay nadie que escape a esa némesis o maldición.

Pareciera que desde la concepción, se nos injerta un gen maligno, que nos destina a ser como somos: dejados, güevones, conformistas, agachados, ladrones y un largo etcétera que ocuparía parte de este escrito.

Por supuesto que también hay cosas maravillosas…si el país estuviera deshabitado. Entre todos nos hemos encargado de echarlo a perder.

Pero sigo sosteniendo que para muchos mexicanos, es una desgraciada mala suerte serlo. Lo he escuchado.