Por Internet
Pot Blanca Toledo Minutti
-Hola hija ¿Cómo Estás?
-Muy bien ¿Y tú?
-También bien, extrañándote.
(Silencio, silencio, silencio).
Cuando voy a hacer mi pregunta de nuevo el mensaje aparece brincoteando en mi pantalla.
-Ya.
-¿Qué haces?
Otra vez una larga espera hasta que de pronto aparece su respuesta.
-La tarea, revisando unos mails, chateando y así.
-Ah. ¿Qué tal te fue ayer? ¿Regresaste tarde?
-Maso.
-¿?
-Que un poco.
-Ah.
-¿Tú qué haces?
-Buscándote.
-Mmm.
-No me dijiste cómo te fue.
(Silencio, silencio, silencio).
-¿Con quién saliste ésta vez? ¿Se reunieron los de siempre?
Silencio, silencio, silencio
-¿Estás ocupada?
-Maso, me escribió Tamar y como hace mucho que no sabía de ella pues me está poniendo al tanto.
Silencio, silencio, silencio
Bueno, ¿Te parece que nos conectemos en otra ocasión?
-Órale.
-Correcto, será otro día, hasta pronto hija, te quiero.
Me desconecto y me aparto de la computadora, paso al lado de mi hija que está inmersa en lo que está leyendo en su computadora; se ríe, grita, escribe; vuelve a reír, gritar y escribir.