Por Ventura Cota y Borbón III
Un grupo de ciudadanos guaymenses compuesto entre otras personas por la señora Norma Castro, Víctor Pérez Ascolani, Víctor Parra Maldonado, Felipe Altamirano, José Ordaz Aguiar y muchos otros más, han interpuesto una denuncia ante distintas instancias de gobierno con motivo de que existe la presunción de un enorme fraude perpetrado por ciertos integrantes del Ayuntamiento de Guaymas.
Las personas antes mencionadas, presentaron pruebas muy evidentes y documentadas sobre lo que ellos afirman es un fraude por cerca de un millón de pesos cometido por las principales cabezas de esta administración en la presunta adquisición de equipo táctico de seguridad pública y uniformes.
Acusan directamente al alcalde César Lizárraga Hernández, a la Síndico Mónica Marín Martínez, la Lic. Alma Delia Silva Carrillo, a Irma Gabriela Echeverría Soto, incluyen a Graciela Ivette Guerrero Padrés, involucrado también el tesorero Carlos Martin Dueñas Rivera, a los regidores Marisela Rodríguez Alcanzar y Francisco Javier Ponce Vázquez, así como al Lic. Porfirio Hernández Salguero, quienes –de acuerdo a la denuncia implícita, desviaron del SUBSEMUM (Subsidio para la Seguridad Pública Municipal) novecientos ochenta y nueve mil pesos a favor de OZI PRODUCTOS Y ACCESORIOS, SA DE CV, “empresa” al parecer inventada por alguien para beneficiarse.
La denuncia es seria y la autoridad está obligada a darle un seguimiento para clarificar los hechos y si se encuentran culpables, proceder en contra de ellos. Pero si pasa lo que comúnmente –proteger a delincuentes-, entonces todo el esfuerzo de este grupo de ciudadanos quedará nulo y sería una lástima seguir sentando precedentes de impunidad.
La moneda está en el aire. La cantidad presuntamente birlada al SUBSEMUN y que es para beneficio de la comunidad de Guaymas, es muy respetable y debe ponérsele atención a la denuncia antes mencionada.