lunes, 13 de junio de 2011

La marcha de las putas

Por Ventura Cota y Borbón III
El día de ayer, en la Ciudad de México se efectuó una protesta muy singular. Una importante cantidad de féminas marcharon para reprobar las declaraciones que algunas personas de entes gubernamentales, sociales, empresariales y clericales respecto a que las mujeres que son agredidas sexualmente, es porque ellas mismas lo provocaron.

Todo este movimiento lo provocó un elemento de policía. Durante una conferencia sobre agresión sexual llevado a cabo en la Universidad de York en Toronto, Canadá, el oficial Michael Sanguinetti hizo un desafortunado comentario que de inmediato provocó reacciones adversas: “Las mujeres deben evitar vestirse como putas para no ser víctimas de la violencia sexual”.

Aunque el departamento de Policía se deslindó de tal aseveración, el efecto ya estaba hecho. De inmediato grupos defensores de la dignidad de la mujer en diversas partes del mundo elevaron su voz protestando.

Nuestro país no fue la excepción y bastantes mujeres se lanzaron a la calle en prendas menores dando a entender que el hecho de vestirse de un modo que algunos llaman insinuante, no justifica que puedan ser motivo de agresiones de ninguna índole.

Ya ha habido casos donde algunos miembros “eminentes” de distintos niveles de gobierno que incluso han prohibido usar faldas en los trabajos. Otro, como el alcalde de Navolato, en Sinaloa, declaró que las minifaldas en las damitas jóvenes son motivo de pensamientos sicalípticos.

Las damitas que ayer marcharon en la Ciudad de México, ninguna de ellas son sexoservidoras, son simplemente mujeres cansadas de que se les estigmatice como “putas” por el solo hecho de vestir de modo sensual. Ellas mismas declararon que no creen que haya hombre –cuando menos no el común que denomina como tales-, que por la simple acción de portar ropa sensual pierdan la cabeza al grado de querer violentar física y sexualmente a una mujer. “De haberlos, deben estar enfermos”, afirman.

Es lamentable que muchos “caballeros” se le “lancen” a las damitas simplemente por que usan un “short”, una falda corta, una blusa con escote o lo que sea. Es inconcebible.

A las mujeres debemos respetarlas, incluso si son una “putas” como las denominó el policía de Canadá. Quizá muchos de los agresores y “calientes” individuos, olvidan que mujer también es su madre, su hermana, su tía o incluso su hija o quienes lo hacen, ¿se desarrollaron en probeta y por eso actúan de esa manera?

No la amuelen, en el respeto está el vivir en armonía.