lunes, 16 de mayo de 2011

Aqui y Ahora

El Dr. León Perea, sabe y puede
Malecón Turístico, cochinero
Duro contra la CEA, Villaflor
Por Prof. Alejandro Ramírez Cisneros
DESDES HACE algunos años atrás he tratado en el terreno profesional y en lo particular al doctor José Luis Marcos León Perea. Prácticamente lo conocemos desde que él llegó a Guaymas como médico general al servicio de la Armada de México, al principio de la década de los setenta.

Desde entonces iniciamos un trato respetuoso con León Perea, que por aque-llos años no se imaginaba siquiera que militaría en la política activa y que sería diputado local y luego, como lo es ahora, diputado federal.

Así, envuelto en el tráfago de la "grilla", el doctor ha ido creciendo como político y su estatura lo perfila ahora como el candidato idóneo de su partido, el PRI, a la presidencia municipal de Guaymas.

Los merecimientos del oftalmólogo son reales. Nada es inventado. En el terreno de la política es un hombre destacado y como es natural y comprensible, por eso mismo tiene detractores, aunque son más sus aliados, que estarían dispuestos a "jugársela" con él, si es como se dice, que va a la contienda electoral del próximo año como abanderado tricolorista por la importante y peleada posición de candidato a la alcaldía portense.

León Perea como persona es un ser indiscutiblemente humano. Un hombre de bien y eso nos consta. En el ejercicio de su carrera como médico incontablemente ha evidenciado su alta calidad moral y filantrópica. Casos tenemos muchos, documentados, a la mano, donde la cirugía diestra del galeno ha sacado a flote a muchos indigentes con serios problemas visuales.

Sin querer, de hecho, presentar a nuestro amigo, como un santo en la tierra, realzamos en la nota aspectos positivos de la personalidad del diputado, considerando que son factores de popularidad y de mucho peso, para postularlo a la presidencia municipal de Guaymas.

En los tiempos actuales en los que el descrédito es bandera de los que se dedican al llamado "arte de gobernar", urge de personas solventes, carismáticas y con probada capacidad de servicio a la gente. Por eso invocamos la personalidad del doctor León Perea, que sabe y puede. Sus aciertos son notorios y ha hecho de la función pública un ejercicio brillante.

En lo personal tenemos simpatías hacia León Perea, que son inocultables y por lo tanto no las negamos. Aceptamos inclusive que haya quien tenga derecho a disentir con lo aquí expresado, pero aun así, sostenemos el principio de que en el timón del gobierno municipal se requiere en los tiempos presentes a un hombre capaz. Y ese es, sin lugar a dudas, el actual legislador sonorense.

Nuestro querido puerto sólo crecerá en las manos de un administrador eficiente, sin compromisos y ataduras a grupúsculos de poder político o económico; comprometido con el pueblo y al servicio exclusivo de éste. En tales condiciones, ya lo dijimos y lo reiteramos, Léon Perea es el señalado. A personas como él, hay que aprovecharlas, más en estos tiempos de pobreza extrema en los valores de la política. El doctor aquí resulta, dicho afirmativamente y sin sonrojos, "un garbanzo de a libra".

MUY A PESAR de lo dicho por el Presidente Municipal de Guaymas, de que el malecón turístico será facilitado para eventos culturales, sigue prevaleciendo el viejo vicio de usar espacios públicos como el mencionado lugar, en bailes y borracheras, patrocinadas por particulares y agencias cerveceras, en eventos de desorden y especulación que no tienen absolutamente nada que ver con el fomento a la cultura.

Si es penoso ver como esa obra pública se haya marginada por el gobierno local.

Está convertida, aparte de escenarios de festejos de ebrios y desordenados, en recaladero de vagos y holgazanes e inclusive de borrachos botados, que causan una pésima impresión a quienes acuden a ese sitio a recrearse o a hacer ejercicio, como lo hemos visto todos los días que vamos allí.

La inversión y el esfuerzo que hizo el gobierno para el malecón turístico, fue cuantiosa y no es posible que "se eche por la borda" lo logrado, por apatía o irrespon-sabilidad de los gobernantes. Los reclamos del público son constantes y urge poner más atención en ese céntrico lugar, en respuesta a las justas críticas que cotidianamente hace la gente, subrayando de manera especial la falta de vigilancia por elementos de la policía comisionados en ese sitio.

LA GENTE DEL LLAMADO Frente Cívico Guaymense se ha ido con todo contra la CEA, especialmente el administrador del organismo operador del agua.

Al ingeniero Marco Antonio Ahumada Gutiérrez, "le está lloviendo en su milpita", con los señalamientos incisivos del líder del movimiento anti-CEA, FRANCISCO VILLAFLOR BOJORQUEZ, que son su característica agresividad, puntualiza las fallas en la paraestatal que han traído como consecuencia errores garrafales en la administración de la misma, en perjuicio de los usuarios, cuyos reclamos sobre todo por cobros exagerados e improcedentes, se pierden en el vacío, al no tener la respuesta deseada.

Ahora el mencionado Frente y otra agrupación de lucha social denominada "Unión y Esfuerzo Guaymense" han hecho causa común en esta singular batalla que nunca antes había librado con tanta persistencia y energía, como ahora lo están haciendo Villaflor y seguidores.

Después de varios días persistía un plantón frente a las oficinas de la CEA y las demandas de los manifestantes, entre otras cosas se centraban en la petición de cese del administrador Ahumada Gutiérrez. Inclusive los planteamientos sobre el despido de ese funcionario han llegado hasta el propio gobernador Padrés. La respuesta no se da todavía por parte del mandatario estatal, pero los que hacen tal petición por boca de su líder han reiterado su firme propósito de no ceder e insistir en ese planteamiento, aparte de la reordenación de los cobros del agua, considerados como exagerados e improcedentes, porque la CEA no podrá jamás justificarlos, especialmente los requerimientos que se hacen a las personas de barrios y colonias, donde el servicio se presta con precariedad y limitaciones en suministros raquíticos, cuando mucho una vez por semana.

Finalmente, también está la solicitud de destitución del consejo directivo de la CEA, que no se ha removido desde que se estableció y en el cual, por cierto, no figuran verdaderos representantes de los usuarios. Sólo está integrado por empresarios y personas pudientes aliadas a la institución, incapaces de "sacar la cara" por el pueblo, en el momento de aplicar tarifas.

¡Ni modo!