A
Rosita poco le quedaba en la vida y a eso se le puede destacar
una familia ausente, una parálisis cerebral como una consecuencia por el
consumo de drogas años atrás y una soledad que le atormentaba hasta que sus
propios vecinos tomaron la decisión de buscarle una esperanza, misma que fue
encontrada en DIF Municipal de Guaymas.
Con afecto y cariño la señora Ana Sofía
Rubio de Claussen a través de la noble institución que preside, abrió sus
brazos para recibir a doña Rosita.
El caso fue reportado por los vecinos de
Rosita ante la Subprocuraduría de la Defensa del Menor y la Familia, y atendido
de forma inmediata por el Sistema DIF Guaymas, quien la canalizó al Hospital
General para estabilizar su salud, debido al estado de insalubridad en la que
encontrada para después ofrecerle un hogar digno en el albergue “Jesús,
fuente de vida”, en donde se le ha brindado lo necesario para su sustento.
Hace unas semanas la señora Ana Sofía
recibió la noticia de que el albergue dejaría de funcionar, por lo que
rápidamente instruyó al Departamento de Trabajo Social para buscar un espacio
dónde poder seguir asistiendo a Rosita.
Con el apoyo de la Dirección Municipal de
Desarrollo Social, se habilitó un espacio en el Centro de Desarrollo
Comunitario (CDC) de la colonia el Mirador, con todo lo necesario para que
Rosita recibiera sus cuidados.
Al conocer la noticia sobre la llegada de
Rosita, una vecina del lugar, se ofreció para estar al cuidado de ella, debido
a su experiencia en la labor de cuidar enfermos, además de tener el apoyo
de los demás vecinos.