Roberto González Amador/ La Jornada
En la economía mexicana "existe espacio" para
incrementar los salarios mínimos en una proporción mayor a la inflación, como
ha ocurrido en los últimos años, sin que se afecte la generación de empleo o se
dispare el incremento de los precios, aseguró este miércoles BBVA Bancomer, el
principal intermediario financiero en el país.
"Si el salario mínimo deja de ser la unidad de
medida en que se cobran servicios, créditos o multas, como ocurre ahora, sí hay
espacio para subirlo", consideró Carlos Serrano, economista en jefe
de BBVA Bancomer, al opinar sobre el debate planteado por Miguel Ángel Mancera,
jefe de gobierno del Distrito Federal, para resarcir parte del poder
adquisitivo que han perdido los salarios mínimos en las últimas décadas.
Los incrementos del minisalario no se determinan por
razones de mercado, sino que se dan con base en consideraciones incluso de
índole política, comentó. En este sentido, propuso que las multas,
contribuciones y servicios que ahora están referenciadas al salario mínimo se
indexen a la inflación, cuya evolución, dijo, sí refleja condiciones de la
economía.
"Un incremento al salario mínimo arriba de la
inflación sería como ocurrió con la reforma fiscal: tiene un impacto en la
inflación de una sola vez, pero una vez que es asimilado no cambia la
trayectoria de largo plazo de los precios", sostuvo el especialista.
Varios de los críticos a la propuesta de elevar el
salario mínimo han argumentado que un alza en proporción mayor a la de los
últimos años detonaría un incremento de la inflación y, a la postre, redundaría
en una pérdida de poder adquisitivo o de empleo formal.
De acuerdo con datos oficiales, el salario mínimo, que es
de 67.29 pesos diarios en el centro del país, tiene hoy una tercera parte del
poder adquisitivo de los años 70 del siglo anterior.