sábado, 8 de marzo de 2014

Día Internacional de la Mujer

Ventura Cota Borbón
Sabe a quién se le haya ocurrido esa simpleza de sacar un día al año dedicado a la mujer en el orbe, cuando la realidad de las cosas es que todos los días debemos consagrarnos a ella.

Y pues formando parte de la parafernalia común, me uno desde luego a la felicitación de marras, no obstante la voy a “particularizar” y ésta va primeramente para mi madre María Dolores Borbón López, fallecida en enero del 2000. Su recuerdo me llegó con intensidad la noche de ayer y aunque siempre mora en mi pensamiento, lo del pretérito día, fue muy a todo dar.

No dejo por nada a mi abuela Agripina Reyes Huerta, también hace más de treinta años llamada a su última morada y a quien amé como a una madre.

Naturalmente que a esta felicitación no escapa mi heroína, mi esposa: Consuelo María Núñez Peñúñuri –y en unos 30 años viuda de Cota-. Esa gran mujer que ha tenido la virtud de continuar cotidianamente al lado de un orate como quien esto pergeña y por ello se ha ganado mi admiración, amor y respeto.

Incluyo en la lista a mis hermanas, tías, sobrinas y naturalmente a mis hijas.

En lo general no quiero dejar pasar la oportunidad de mencionar a la Dra. Blanca Aurora Camacho Sosa y a mi amigacha Norma Elvira Castro Salguero. Por supuesto no se me olvidan muchas más féminas quienes me han dado la deferencia de su amistad, pero como son muchas, por temor a no mencionarlas por su nombre a todas, no quiero caer en un imperdonable yerro.

En fin, para la mujer mis respetos y admiración siempre, pero especialmente en este día de su día –valga la redundancia.


Dios las bendiga…