viernes, 8 de noviembre de 2013

Incertidumbre

Ventura Cota Borbón
Hace cinco o seis meses publiqué en mi columna Motu Proprio de la revista que creo aún soy director -Sin Límite Avante-,  que era posible esa columna de marras era la última que aparecería en ese medio.

Por supuesto a alguien no le gustó y casi me costó ser despedido de mi trabajo. De hecho asumí la responsabilidad de la publicación en mención y no pasó de ahí…o cuando menos así lo he creído hasta este día en que deseo externar mi preocupación e incertidumbre que me causa mi futuro inmediato a riesgo de padecer lo padecido en la fecha que comento.

Varias personas me ha cuestionado acerca de la razón por la que no ha salido la revista desde hace casi mes y medio. La respuesta puede usted inferirla, sin embargo le ayudo un poco: no hay liquidez e ignoro cuándo la habrá para seguir con el proyecto.

Y sobre ese punto, un proyecto, precisamente es lo que me han propuesto para que su servidor, o sea este émulo de periodista siga en el medio. No obstante lo atractivo e incluso productivo que pueda resultar, hay dos motivos que me hacen pensarla mucho. Primero, no me anima del todo ya que hace dos años me hice una promesa con respecto a continuar en los medios de comunicación, misma que casi en el tiempo ya mero expira y, segundo, el futuro de los medios impresos ya está delimitado por muchos factores que lo condenan al fracaso.

Creo que en Guaymas existen contados periodistas en quienes se pueda depositar confianza y por ende que puedan gozar de cierta credibilidad. Por mi dicho os puedo asegurar que no me cuento entre ellos y si se me permite faltando un mucho a la humildad, tampoco soy el peor. Pero precisamente por lo que acontece y siempre ha acontecido, esta profesión antaño tan respetable, ha sufrido un deterioro tan mordaz que nosotros quienes componemos el gremio somos los únicos responsables de tal situación.

Intentaré explicarme. Con nuestras actitudes arrogantes, de sabelotodo, de sentirnos lo máximo aunque seamos los más ignorantes del mundo; de andar mendigando para que nos adjetiven por parejo de pedigüeños (vulgo chayoteros), entre muchas cosas negativas más, hemos echado a perder lo poco ganado; si a ello le sumamos que las redes sociales han hecho lo suyo y que con su crecimiento exponencial han desplazado al llamado “Cuarto Poder” a un quinto o sexto o incluso a alguien sin poder, pues eso pone la situación más tensa y cabrona.

Tengo planes empezando el año y sí, para mala ventura, son aún dentro del periodismo, sin embargo mientras ese día llega, me seguiré entreteniendo con mi otro trabajo como agente consignatario aún representando a la agencia Flotamex, quienes siguen depositando su confianza en mí y por la gracia de Dios, esta actividad ha empezado a repuntar.

Ya veremos, el tiempo pasa y es él quien prácticamente pone todo en su lugar. De cualquier modo, la incertidumbre ahí está e insisto, ignoro cuándo saldremos a la luz de nuevo, refiriéndome por supuesto a la revista Sin Límite Avante, misma que por la trayectoria en el pueblo de casi 20 años creo que merece una segunda oportunidad, misma que por mala fortuna, no está en mis manos brindarla. He dicho.