Ventura Cota Borbón
Veni, vidi, vici (vino, vio y venció), si
acaso me es permitido el latinajo empleado por Julio César cuando se dirigió al
Senado romano describiendo su batalla de Zela, en relación a la comparecencia
del ex alcalde y hoy diputado federal por el IV distrito, Antonio Astiazarán Gutiérrez
en el programa “Voces públicas” esta mañana con el profesor Alejandro Ramírez
Cisneros.
Vengo a dar la cara y a aclarar lo pertinente
respecto a lo que se me ha cuestionado e imputado del asunto de Promotora
Ambiental SA (PASA), dijo el Toño.
Cuando yo dejé la alcaldía, no había adeudo
alguno. Cero pesos de deuda. Las cosas se le complicaron a la señora Corella,
sustituta en el resto del trienio, cuando llegó el fenómeno meteorológico
Jimena y fue más prioritario atender las necesidades de la gente que pagar no
sólo a PASA sino a otros proveedores, respondió Astiazarán a pregunta de un
radioescucha.
Puntualizó el hoy diputado federal que la
cosa es sencilla [sic] antes de la concesión del servicio de recolección de
basura a la empresa mencionada, el costo era superior y si después de esa firma
del contrato otras administraciones cayeron en mora de pagos, la
responsabilidad no es mía, dijo.
Todo lo referente a la concesión y asuntos posteriores,
inclusive la falaz afirmación de que hubo dos contratos de la asignación de la
concesión, se puede corroborar en las actas que existen en Cabildo. No hay
truco, ahí está todo, no hay nada oculto, espetó Toño Astiazarán.
A todo respondió el diputado con firmeza y si acaso hubo algo en lo que no fue correcta su apreciación del panorama, en su salud lo hallará.
En fin, Antonio Astiazarán es un animal
político, un ente muy inteligente y otros sobrados méritos que lo han llevado
hasta donde está. Detractores siempre los tendrá, sin embargo, su sagacidad y
experiencia en este caso, ante la comparecencia pública que hace unos minutos
hizo, el Toño salió bien librado.
Ni modo vino, vio y venció.