lunes, 30 de septiembre de 2013

“Yo no dejé deuda en PASA”: Toño Astiazarán

Ventura Cota Borbón
Veni, vidi, vici (vino, vio y venció), si acaso me es permitido el latinajo empleado por Julio César cuando se dirigió al Senado romano describiendo su batalla de Zela, en relación a la comparecencia del ex alcalde y hoy diputado federal por el IV distrito, Antonio Astiazarán Gutiérrez en el programa “Voces públicas” esta mañana con el profesor Alejandro Ramírez Cisneros.

Vengo a dar la cara y a aclarar lo pertinente respecto a lo que se me ha cuestionado e imputado del asunto de Promotora Ambiental SA (PASA), dijo el Toño.

Cuando en conjunto –el Cabildo en pleno-, tomamos la decisión de concesionar el servicio de recolección de basura, fue porque era ya incosteable, caro e ineficiente que lo hiciera servicios públicos. Existe un acta de cabildo cuando fue presidente Bernardino Cruz Rivas en la cual se asentaba que el costo mensual por ese rubro (recolectar la basura) era poco más de tres millones de pesos. Cuando lo concesionamos, este costo disminuyó en casi ochocientos mil pesos. Además –continúa el ex alcalde-, dejaron de emanarse contaminantes con las famosas quemadas un día sí y otro también, del basurero y sumado a eso las prestaciones que en aquel entonces recibía el dirigente del sindicato del ayuntamiento era lesivo. Gastaba cerca de 80 mil pesos mensuales y eso no era permitido, expresó.

Cuando yo dejé la alcaldía, no había adeudo alguno. Cero pesos de deuda. Las cosas se le complicaron a la señora Corella, sustituta en el resto del trienio, cuando llegó el fenómeno meteorológico Jimena y fue más prioritario atender las necesidades de la gente que pagar no sólo a PASA sino a otros proveedores, respondió Astiazarán a pregunta de un radioescucha.

Puntualizó el hoy diputado federal que la cosa es sencilla [sic] antes de la concesión del servicio de recolección de basura a la empresa mencionada, el costo era superior y si después de esa firma del contrato otras administraciones cayeron en mora de pagos, la responsabilidad no es mía, dijo.  

Todo lo referente a la concesión y asuntos posteriores, inclusive la falaz afirmación de que hubo dos contratos de la asignación de la concesión, se puede corroborar en las actas que existen en Cabildo. No hay truco, ahí está todo, no hay nada oculto, espetó Toño Astiazarán.

A todo respondió el diputado con firmeza y si acaso hubo algo en lo que no fue correcta su apreciación del panorama, en su salud lo hallará.

En fin, Antonio Astiazarán es un animal político, un ente muy inteligente y otros sobrados méritos que lo han llevado hasta donde está. Detractores siempre los tendrá, sin embargo, su sagacidad y experiencia en este caso, ante la comparecencia pública que hace unos minutos hizo, el Toño salió bien librado.

Ni modo vino, vio y venció.