Ventura Cota Borbón
Muchas cosas suceden diariamente en México. Pero dos acontecimientos
acapararon la atención del pueblo azteca este fin de semana.
Primero y obviamente mencionarlo es una obligación: el contundente knock
out o “fuera de combate” tan dramático que el boxeador Juan Manuel Márquez le propinó a su homólogo filipino Manuel Pacquiao, el popular “Pacman”.
Me imagino que casi todos los aficionados al deporte del pugilismo
vieron ese cuarto encuentro entre ambos contendientes y en el cual se volvió un
compromiso la victoria de Márquez.
Al término de la pelea, en la cual por cierto y pocos se dieron cuenta, no
hubo en pugna ningún campeonato, sino un cinturón fabricado exprofeso con la
leyenda “Peleador de la década”, el mexicano con bastante euforia dijo lo
siguiente: “Este triunfo es para mi
familia, para todo México alrededor del mundo [sic], y esta victoria es para el
nuevo presidente de México, dedicada para él”.
La dedicatoria del boxeador hacia el priísta Enrique Peña Nieto de inmediato causó polémica en las redes
sociales, principalmente en Twitter y en bastantes comentarios, fue reprobatoria
ésta.
Lo menos que le pusieron a Márquez fue “…lástima de victoria. Ya la
mierda te llegó a la cabeza, mira que dedicar la victoria a un dictador…” ; “Eres
un perdedor por haberte unido a EPN, otro asesino…”; “Me decepcionaste Márquez,
mejor te hubieras quedado callado y tu triunfo se hubiera hecho un gigante…”; y
muchos mensajes de ese tipo más.
Creo que no hubo nada de malo en la dedicatoria de marras. Cada quien
puede brindar sus triunfos a quien o quienes se quiera. Lo dicho por el
boxeador para muchos fue un desafortunado dislate. Sin embargo –las críticas a
su persona-, evidencian una intolerancia
que no debería darse. Sin palabras.
Y finalmente, la trágica muerte de la cantante Jenny Rivera la madrugada de ayer domingo.
El extraño desplome del vetusto avión en el que viajaba la señora Rivera
en compañía de sus asistentes, fue el trendingtop de las redes sociales de
nuevo.
Hubo descabellados comentarios en los cuales la empezaron a comparar con
el accidente del carpintero de Guamuchil Pedro Infante. Es decir que nace un nuevo
ídolo en la persona de la “Diva de la banda”. No creo, son circunstancias y
artistas muy distintos. A diferencia de las muertes de otros artistas –Valentín,
Elizalde, Sergio Vega, la misma Rivera-, Pedro Infante tiene en la memoria del pueblo 53 años,
mientras que el Vale, el Chaca y pronto Jenny Rivera pasarán al baúl del olvido. Al
tiempo.
De cualquier modo, que descanse en paz.