Ventura Cota Borbón
Lo que resta de este viernes seguirá portando y ciñendo la corona el rey
de reyes: don Felipe del Niño Jesús
Calderón Hinojosa, gracias a Dios y a partir del primer minuto del sábado 1
de diciembre, otro monarca Enrique Peña
Nieto asciende al trono y el interregno mexicano seguirá en el limbo.
Se publica hoy en una encuesta efectuada por el periódico azul El
Imparcial, en la cual muestra una generosa calificación para el señor Calderón
de 7.21% de aprobación a su gestión. Al respecto puedo decir que no creo en
ella. Recibí la semana anterior una llamada en la que se me preguntaba qué
evaluación le daba al jefe del Ejecutivo partiendo del cero al diez. Por
supuesto una vez esgrimidos mis argumentos, le asigné un CERO.
Durante el sexenio del panista usurpador, mi economía jamás mejoró. La
percepción de violencia e inseguridad, ésa sí, creció en grado superlativo. No
sólo la falta de empleos creció, sino que varias empresas desaparecieron. Los
criminales aumentos en productos muy básicos fueron evidentes desde su inicio
como presidente; los constantes incrementos en los hidrocarburos mes tras mes y
hasta como herencia que deja terminarán el 2015, repercuten en una cadena más
de aumentos y señalar una serie concatenada de eventos por los que repruebo al
enfermo de alcoholismo, sería ocioso.
Siempre que fenece un sexenio, con el inicio del inmediato siguiente,
antes, repito antes, había una esperanza de que todo mejorara, sin embargo es
percepción muy generalizada que con el que se avecina, no debemos esperar más
que un paradigmático gatopardismo. Ni modo, que le vamos a hacer.
Por ejemplo, como cada quien habla como le va en la feria, siento que a
menos que haya un MILAGRO decembrino, mi patrimonio laboral, es decir el de la
revista, podría desaparecer y eso está muy carajo. Así es amables lectores me
hubiera gustado nunca dar a conocer este dato, pero es muy probable que
llegando el 2013, SIN LÍMITE AVANTE desaparezca del mercado.
Por supuesto que no se acaba mi mundo, pero estaré como Sísifo y cada
vez que sea imperioso, remolcaré la cuesta con la piedra más voluminosa y estoy
seguro saldremos adelante.
En fin no sé ni lo que digo, pero ya lo dije.
De cualquier modo tenga usted un excelente inicio de sexenio.
El rey está agonizando, el nuevo emperador llega muy vivo, en la doble
acepción del término.
