viernes, 30 de noviembre de 2012

Cero a Calderón


Ventura Cota Borbón 
Lo que resta de este viernes seguirá portando y ciñendo la corona el rey de reyes: don Felipe del Niño Jesús Calderón Hinojosa, gracias a Dios y a partir del primer minuto del sábado 1 de diciembre, otro monarca Enrique Peña Nieto asciende al trono y el interregno mexicano seguirá en el limbo.

Se publica hoy en una encuesta efectuada por el periódico azul El Imparcial, en la cual muestra una generosa calificación para el señor Calderón de 7.21% de aprobación a su gestión. Al respecto puedo decir que no creo en ella. Recibí la semana anterior una llamada en la que se me preguntaba qué evaluación le daba al jefe del Ejecutivo partiendo del cero al diez. Por supuesto una vez esgrimidos mis argumentos, le asigné un CERO.

Durante el sexenio del panista usurpador, mi economía jamás mejoró. La percepción de violencia e inseguridad, ésa sí, creció en grado superlativo. No sólo la falta de empleos creció, sino que varias empresas desaparecieron. Los criminales aumentos en productos muy básicos fueron evidentes desde su inicio como presidente; los constantes incrementos en los hidrocarburos mes tras mes y hasta como herencia que deja terminarán el 2015, repercuten en una cadena más de aumentos y señalar una serie concatenada de eventos por los que repruebo al enfermo de alcoholismo, sería ocioso.

Siempre que fenece un sexenio, con el inicio del inmediato siguiente, antes, repito antes, había una esperanza de que todo mejorara, sin embargo es percepción muy generalizada que con el que se avecina, no debemos esperar más que un paradigmático gatopardismo. Ni modo, que le vamos a hacer.

Por ejemplo, como cada quien habla como le va en la feria, siento que a menos que haya un MILAGRO decembrino, mi patrimonio laboral, es decir el de la revista, podría desaparecer y eso está muy carajo. Así es amables lectores me hubiera gustado nunca dar a conocer este dato, pero es muy probable que llegando el 2013, SIN LÍMITE AVANTE desaparezca del mercado.

Por supuesto que no se acaba mi mundo, pero estaré como Sísifo y cada vez que sea imperioso, remolcaré la cuesta con la piedra más voluminosa y estoy seguro saldremos adelante.

En fin no sé ni lo que digo, pero ya lo dije.

De cualquier modo tenga usted un excelente inicio de sexenio.

El rey está agonizando, el nuevo emperador llega muy vivo, en la doble acepción del término.