miércoles, 28 de noviembre de 2012

Alcoholismo femenino


Ventura Cota Borbón
Cuando una persona se inicia en la ingesta de bebidas embriagantes –independientemente de qué tan frecuente sea-, no sabe que tiene una probabilidad del 35% de convertirse en una enferma alcohólica. Ese dato lo proporciona la Secretaría de Salud y la Comisión Nacional contra las Adicciones.

Dicha estadística no enmarca a un género en especial, sin embargo y para desgracia de las damitas, sobre todo en nuestra entidad, estudios recientes han mostrado que el alcoholismo en las mujeres se ha disparado en grado superlativo. No exagero cuando afirmo que de acuerdo a esas mismas cifras, las féminas han rebasado en el consumo de bebidas etílicas a los hombres.

El alcoholismo se define desde 1953 como una enfermedad progresiva, insidiosa,  incurable y mortal por varios factores. Ocupa en el planeta un honroso segundo lugar en causas de muerte, ya sea de manera directa o indirecta.

Para que se entienda mejor, alcohólico es toda aquella persona –hombre o mujer-, que cuando bebe le ocasiona PROBLEMAS en cualquier aspecto de su vida. Me explico, por ejemplo si usted toma y su cónyuge le reclama dicho hábito, es problema lo que indica que puede haber ya una adicción a la bebida; si usted se gasta el dinero de su economía familiar en parrandas, puede haber problemas con la bebida; y así podría enunciar miles de ejemplos.

Por estudios muy serios se sabe que el alcoholismo a diferencia de otras enfermedades incurables, no es hereditario, sin embargo en una familia donde haya una persona que bebe sin control, existe una enorme probabilidad de que un miembro de ésta adquiera ese hábito. A eso se le llama predisposición a convertirse en bebedor incontrolable.

Como dicen coloquialmente si en un hombre se ve mal que ande cayéndose de borracho, en una damita se ve peor. Esto en relación a que como comento líneas arriba en Sonora ha aumentado el número de mujeres que les gusta empinar el codo y eso sí es grave.

Lo primero que debe hacer quien ya presume perder el control sobre la bebida espirituosa, es admitirlo y buscar la forma de que se le ayude. Por experiencia con gente que conozco, recomiendo en lo personal a los grupos de auto ayuda llamados Alcohólicos Anónimos que aunque su nombre suene fuerte, en realidad van a encontrar muchas cosas positivas y lo mejor, es que aprenderá a controlar el mal hábito de ser bebedor compulsivo.

El teléfono de una oficina que puede informarle más acerca de cómo acercarse a esos grupos es el 22 285 55 durante las 24 horas.

Suerte que su mejor decisión sea alejarse del alcohol o mirarlo de lejos.