Premio a morosos
Entiendo y puede
justificarse que debido a la rampante crisis y falta de liquidez de todos los
moradores de este puerto (del estado, de México y del mundo), el Ayuntamiento
en pleno, la tarde de ayer en sesión No. 4 ordinaria haya llegado al acuerdo de
condonar intereses a quienes han incurrido en moratoria de pago en toda clase
de obligaciones con el erario del municipio.
De acuerdo con el
arreglo de marras, los descuentos van desde el cien hasta el cincuenta por ciento
dependiendo de cuán céleres sean los pagos atrasados. Sin embargo, ese círculo
vicioso de manera endémica se repite debido a la lenidad en la aplicación de la
ley o reglamentos que hagan de los contribuyentes unos entes cumplidos, sobre
todos de aquellos que por su estatus social y económico pueden hacerlo. Pero se
cubren con las perniciosas relaciones y evaden.
Por ejemplo y
disculpen la analogía, quien esto pergeña, religiosamente los primeros cinco días
del mes de enero de cada año, cubre el pago de sus prediales –a las pruebas me
remito-, y el “descuento” del diez por ciento por pronto pago se me hace
francamente ridículo y de burla comparado con quienes son premiados por sus
atrasos.
Hace aproximadamente
un mes, el señor Roberto Luna Castro
propuso que ante la urgencia de que la administración recién estrenada de Otto Claussen Iberri se hiciera de
recursos de manera pronta, se llevara a cabo un programa de incentivar a
quienes pagaran en el mes de octubre o incluso noviembre los prediales del año
2013.
Si Tesorería ofreciera
un descuento del 30% seguro estoy que quienes cubrimos nuestros impuestos
cotidianamente, de inmediato acudiríamos al llamado. Pero el Cabildo prefiere
dar oportunidad a quienes de modo regular y permanente están retrasados con sus
impuestos.
Puedo apostar doble
contra sencillo como decía mi amigo el finado José Guadalupe “Zurdo” Rodríguez, que a pesar de lo atractivo de la
invitación a ponerse al corriente, serán pocos por no decir que casi nadie los
que acudirán a aprovechar el “ofertón”. El que es mala paga aunque le den miel.
Qué le vamos a hacer.
El pueblo con que le den circo, maroma y teatro está conforme.