viernes, 12 de octubre de 2012

Premio a morosos

Ventura Cota Borbón

Premio a morosos
Entiendo y puede justificarse que debido a la rampante crisis y falta de liquidez de todos los moradores de este puerto (del estado, de México y del mundo), el Ayuntamiento en pleno, la tarde de ayer en sesión No. 4 ordinaria haya llegado al acuerdo de condonar intereses a quienes han incurrido en moratoria de pago en toda clase de obligaciones con el erario del municipio.

De acuerdo con el arreglo de marras, los descuentos van desde el cien hasta el cincuenta por ciento dependiendo de cuán céleres sean los pagos atrasados. Sin embargo, ese círculo vicioso de manera endémica se repite debido a la lenidad en la aplicación de la ley o reglamentos que hagan de los contribuyentes unos entes cumplidos, sobre todos de aquellos que por su estatus social y económico pueden hacerlo. Pero se cubren con las perniciosas relaciones y evaden.

Por ejemplo y disculpen la analogía, quien esto pergeña, religiosamente los primeros cinco días del mes de enero de cada año, cubre el pago de sus prediales –a las pruebas me remito-, y el “descuento” del diez por ciento por pronto pago se me hace francamente ridículo y de burla comparado con quienes son premiados por sus atrasos.

Hace aproximadamente un mes, el señor Roberto Luna Castro propuso que ante la urgencia de que la administración recién estrenada de Otto Claussen Iberri se hiciera de recursos de manera pronta, se llevara a cabo un programa de incentivar a quienes pagaran en el mes de octubre o incluso noviembre los prediales del año 2013.

Si Tesorería ofreciera un descuento del 30% seguro estoy que quienes cubrimos nuestros impuestos cotidianamente, de inmediato acudiríamos al llamado. Pero el Cabildo prefiere dar oportunidad a quienes de modo regular y permanente están retrasados con sus impuestos.

Puedo apostar doble contra sencillo como decía mi amigo el finado José Guadalupe “Zurdo” Rodríguez, que a pesar de lo atractivo de la invitación a ponerse al corriente, serán pocos por no decir que casi nadie los que acudirán a aprovechar el “ofertón”. El que es mala paga aunque le den miel.

Qué le vamos a hacer. El pueblo con que le den circo, maroma y teatro está conforme.