miércoles, 9 de noviembre de 2011

Apretón de manos (Saludo)

Por Ventura Cota y Borbón III
El saludar de manos es una acción tan antigua como hablar. Con el tiempo, dice la historia, el estrechar las manos fue tomando un significado de paz ya que quien extendía su diestra a otro, daba a entender que no iba armado (la espada la usaba al lado izquierdo y al tener ocupada su mano derecha era garantía de no agresión) y obvio, con el tiempo esa costumbre derivó en un acto de buena voluntad hacia otro, sobre todo, de amistad y gusto por el encuentro entre dos personas o más.

A pesar de que las normas no escritas sugieren que quien ofrece su diestra en señal de amistad o simplemente de gusto, lo haga con un ligero apretón y firmemente –incluso a las mujeres, aunque en menor medida-, hay personas que cuando lo hacen parece que están “aguadas” o flácidas.

Algunas personas, dan la mano con una güeva y según se aprecie, sin ganas, motivación e hipocresía.

Por eso cuando saludo de mano lo hago con franqueza y con el clásico apretón, sin ofender ni lastimar, no obstante me he encontrado con gente que es mejor ni extenderle la diestra porque lo hacen de ese modo tan “singular”. ¡Qué flojera!

En mi cotidiano andar, ya he aprendido a conocer quiénes saludan aguadamente y por ello y sólo por educación cuando nos encontramos, prefiero hacer un cordial saludo oral y sin contacto.

Quizás quienes saludan de esa forma, ignoran las elementales normas de urbanidad, por que extender la mano para saludar y hacerlo flojamente es una verdadera grosería. Mas por elemental lógica, estrechar las manos firmemente implica un gesto de buena voluntad y de gusto.

La próxima vez que salude de mano y tenga frente a usted a una persona que es su amigo o muy cercano, hágalo FIRMEMENTE, dé un ligero apretón (cinco segundos), menee ligeramente las manos de arriba abajo y mírele a los ojos con franqueza, de otro modo, si lo va a hacer de a fuerzas, mejor ni lo intente.

Me caen mal la gente hipócrita que ni saludando lo puede disimular. A los ignorantes los perdono.