martes, 10 de mayo de 2011

Madre

Por Ventura Cota y Borbón III
No es necesario que sea Día de las Madres para poder evocar con nostalgia el recuerdo de mi madre María Dolores Borbón López quien partió de este mundo hace ya once años y por supuesto que nos gana -a mis hermanos y mi padre-, el sentimiento y es inevitable dejar escapar lágrimas en su memoria.

Hoy en unos momentos más voy al cementerio a llevarle una flor y platicar con ella. Aunque pasen muchos años siempre seguirá su recuerdo muy reciente en nuestro corazón.

El siguiente es un pensamiento que escribí a mi madre:

¿Muerta? Jamás…

Ya son algunos años los que he sentido la soledad, esa soledad que duele hasta el corazón de no tener conmigo a mi madre. Esa viejecita santa que dio su ser y sus agobios por sacar adelante a la familia la cual gracias a Dios hemos conservado dentro de un ejemplo de unión que ella nos legó.

Mi madre ya no existe físicamente en este mundo, pero estamos seguros mis hermanos y yo que ella desde el lugar donde esté, nos protege y cuida siempre con esa mirada tierna que nos dirigía cuando el sufrimiento nos hacia presa.

Dios es grande y la resignación llega; mas no el olvido. Mi madre significó siempre y así lo creo, el amor encarnado en el cuerpo de una mujer.

Madre, espiritualmente rondas nuestros corazones y las noches, especialmente tristes te proyectas candorosamente con un inmenso amor…Por eso creo que no estás muerta…eso jamás…

Te amamos…

Para todas las madres muchas felicidades
Especialmente a mis hermanas Lorena y Myrna, a mis amigas doña Elvira Salguero a su hija Norma Castro, a la Dra. Blanca Camacho, a doña Socorrito Orona y a todas aquellas que Dios ya las mandó llamar.