Por Ventura Cota y Borbón III
Dentro de algunos individuos que componen la clase política, empresarial, crerical e incluso de la sociedad civil, parece que el cerebro no les funciona del todo regularmente. Tal es el caso del presidente de la Comisión de Derechos Humanos de Colima, Roberto Chapula de la Mora quien en un intento de figurar en los medios nacionales, hizo una declaración por demás gráfica en referencia a los funcionarios del Gobierno.
A continuación la transcripción total de la nota aparecida en un medio de comunicación:
El presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Colima (CDHEC), Roberto Chapula de la Mora, declaró que “hay mucho puto tapado en el gobierno, que se toman dos, tres cervezas y piden hombre; empiezan de compadres y terminan de comadres”.
La declaración la hizo el ombudsman estatal al semanario local Avanzada, que la publicó en su edición del sábado anterior, justo unos días antes del Día Mundial contra la Homofobia, que se celebra este martes 17.
Chapula de la Mora se refirió a ese tema luego de recordar y rechazar una declaración de hace más de tres años del entonces secretario de Salud estatal, José Salazar Aviña, en el sentido de que en el gobierno colimense había “putas tapadas”.
Al ser cuestionado hoy sobre el comentario del defensor de los derechos humanos en la entidad, el gobernador Mario Anguiano fue parco al señalar que respeta pero no comparte la aseveración de Chapula de la Mora, en el sentido de que hay “putos tapados” en el gobierno.
“No hay comentarios de parte mía, yo lo dejo a que sea la población la que juzgue esa expresión que él utilizó”, indicó Anguiano Moreno.
En entrevista con Apro, el presidente del Comité de Derechos Humanos no Gubernamental, Efraín Naranjo Cortés, consideró lamentable que precisamente el funcionario encargado de velar por la defensa de las garantías fundamentales “tenga una visión discriminatoria de las personas de opción sexual diferente”.
Sin embargo, dijo que no le sorprenden ni le escandalizan esas declaraciones de Roberto Chapula, pues “queda claro que la cuchara saca lo que tiene la olla” y que, desde el momento en que fue nombrado ombudsman por el Congreso local, ya la sociedad colimense sabía que no cumplía con el perfil para ocupar ese puesto.
A falta de declaraciones inteligentes, la malsonancia es sucedánea del cerebro.