Por Ventura Cota y Borbón III
Ayer tuve la necesidad de comprar un par de boletos en la terminal de TUFESA para hacer un viaje a Hermosillo y cuando me disponía a cubrir el importe con un billete de a mil pesos, la señorita encargada de caja me dijo que la política de la empresa era no aceptar billetes de esa denominación.
Le dije que me diera los motivos de la negativa a aceptar el billete, puesto que es dinero, pero además lo más importante, le pregunté por qué no exhibían un letrero o cartel donde aclararan esa situación a sus clientes.
Ella, de inmediato procedió a sacar un oficio para mostrármelo, donde según dice las razones de tan absurda medida. Le comenté que el papel escondido en un escritorio no servía para nada puesto que debe estar a la vista del público.
Ignoro si PROFECO puede tomar medidas al respecto con esas empresas -no es la única-, que no aceptan billetes de mil pesos, entonces ¿para qué los acuñan los bancos, para que los negocios no los reciban?
Que absurdas cosas suceden en este país.
PD Otro aumento más a la gasolina. Qué bárbaro la insensibilidad de los gobernantes es increíble.
Dios nos agarre confesados ante esos atracos, porque no sólo es el aumento al litro del hidrocarburo, sino que también es lo que roban al vendernos litros que no lo son. Y las autoridades lamentablemente son cómplices de esos empresarios gasolineros rapaces.
A ver hasta cuando.