Por PRETOREl día de ayer sábado a eso de las 11:00 de la mañana y a pesar de que la visita oficial estaba programada para las 10 AM, llegó el gobernador del Estado, Lic. Guillermo Padrés Elías a San Carlos, concretamente al delfinario.
Como es costumbre en estos eventos, estuvo plagado de gente que motu proprio no acude, sino por los asistentes "voluntarios" y por lo tanto lució pletórico el local. Es decir, tuvo lleno hasta en plateas.
Los cientos de carros atiborraban los alrededores, pero muy cerca de la entrada -como debe ser natural-, se apostó el autobús de súper lujo donde se transporta al primer mandatario sonorense.
Como soldadito y a un costado del transporte oficial, el chofer del mismo, cuyo nombre se me escapa a mi deteriorada memoria, pero que es oriundo de Empalme, estaba en "amena" plática con una jovencita, hasta eso que muy guapa ella. Quien esto relata se encontraba a escasos dos o tres metros de ellos. Y no crean que por indagador de la vida privada, sino para guarecerme del astro rey.
Impresionándola de los pies a la cabeza, el señor que maneja el camión le decía a la guapa chica que al gobernador lo cuidaban mucho, "como debe de ser, porque es un hombre muy importante para Sonora y para el país, quien no puede imaginarse que el día de mañana pueda ser el jefe del Ejecutivo nacional..." decía don ?, bueno equis.
Lo que llama la atención fue que le dijo que apostados en las cercanías y en lugares estratégicos, estaban unos señores encargados de la seguridad del mandatario y que eran FRANCOTIRADORES.
Para mis adentros pensé: "De ser cierto, no es para tanto...".
Por más que agudicé mi cansada vista de águila, busqué por las cimas de los cerros aledaños, en cuevas, en sahuaros que asomaban tímidamente su faz y por donde quiera, mas nunca pude localizar a los famosos francotiradores que aludía don ?, bueno equis.
Que manera de querer cuentar a la gente. Pobre chofer, está bien que haga su luchita pero que no diga semejantes barbaridas y mentiras, sobre todo cuando está cerca de él alguien que le da por divulgar las ideas y pláticas ajenas.
Ah, tengan un bonito, tranquilo y feliz domingo familiar, aunque no sean cuidados por francotiradores.
Buenos y francotiradores días...