Por Fernando Villa Escárciga
Guaymas, riesgo de inundaciones
Debemos responder con inteligencia y sentido común a toda la evidencia científica disponible”, expresa el director de SuMar, Ernesto Bolado Martínez; las autoridades deben ir pensando qué hacer, dice María de los Angeles Carvajal
Si algunos prevén un aumento de la temperatura hasta alcanzar 50 grados centígrados en promedio para Hermosillo, las predicciones para Guaymas no parecen muy alentadoras… Es el Calentamiento Global, fenómeno en marcha.
Los potenciales escenarios de la comunidad científica incluyen contrastes verdaderamente dramáticos para el estado, donde podrían aumentar hasta 30 por ciento las zonas áridas y sufrirse afectaciones por el aumento del nivel del mar.
Aquí basta imaginar: La Marina Guaymas bajo las aguas, bajos las aguas parte de la infraestructura portuaria, varios tramos de la avenida Serdán y de las calles 20 a la 16, la avenida Yáñez, el Mercado Municipal…
Inundadas también toda la colonia Miramar y la Marina Bacochibampo y gran parte de la insfraestructura turística de San Carlos con daños catastróficos en lo económico y lo social.
Ese podría ser el panorama de Guaymas en pocos años de aumentar un metro el nivel del mar por el fenómeno del Cambio Climático (CC) producido por el Calentamiento Global que ya está presente en todo el planeta.
Y ese sería uno de los escenarios “positivos” de incrementarse “un poco” el nivel de las aguas, nivel que podría ascender hasta 7 metros de acuerdo a previsiones más dramáticas.
No es ficción: son asuntos de ciencia analizados por lo más destacado de los analistas en la materia, cuyos pronósticos en los últimos años se han visto superados por la realidad.
Es el CC que sin duda afectará –ya afecta-- las condiciones ambientales, económicas y sociales de toda la geografía sonorense, incluyendo los grandes asentamientos costeros como Guaymas y Puerto Peñasco.
Responder con inteligencia
De aumentar a dos metros el nivel del mar, el alcalde de Guaymas tendría que arribar en panga al palacio municipal y eso podría suceder dentro de diez, quince, veinte, treinta años…
“Debemos responder con inteligencia y sentido común a toda la evidencia científica disponible y de eventos naturales, sin caer en la descalificación de información”, expresa Ernesto Bolado Martínez.
Para el director de SuMar, Voces por la Naturaleza, urge incrementar el debate de la sociedad y que se asuman las previsiones y políticas públicas necesarias para enfrentar posibles contingencias.
Basta con echar un vistazo a la página http://flood.firetree.net/, comenta, para percibir que con sólo 2 metros que suba el nivel del mar, lo que puede suceder en diez años o menos, la infraestructura turística de Guaymas y Peñasco seguirá manteniendo su atractivo… “Pero como arrecifes y los visitantes serán los amantes de la naturaleza submarina”.
Existen informes de última generación, diciembre del 2007, proporcionadas por la Agencia Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) a través de su satélite ICEsat-1 que ya muestra la proporción de los deshielos en el Artico, expone.
Las teorías más aceptables sobre el CC explican que desde el auge de la Revolución Industrial en 1750 los gases generados por los combustibles fósiles (carbón, petróleo, gas, etc.) han producido un efecto invernadero provocante del aumento de la temperatura del planeta.
El derretimiento de los casquetes polares necesariamente incrementará el nivel del mar y habrá consecuencia en las costas de casi todo el mundo, el agua tenderá a subir paulatinamente, comenta.
Las teorías más aceptables sobre el CC explican que desde el auge de la Revolución Industrial en 1750 los gases tóxicos, la deforestación en gran escala y otras actividades han producido un efecto invernadero provocante del aumento de la temperatura del planeta.
Se prevén cambios más bruscos en la temperatura y, de hecho, en algunas regiones del mundo se han presentado variaciones de entre dos y cuatro grados centígrados al alza o a la baja.
Dichos altibajos provocarán desde sequías en algunas regiones hasta inundaciones por lluvias abundantes en un fenómeno que trastocará, cada vez en mayor medida, la situación ambiental y en consecuencia la de nuestras sociedades, expone Bolado Martínez.
Turismo y desdén
Además del derretimiento del hielo marino y los glaciares, tenderán a expandirse las zonas desérticas con sequías más prolongadas y, en contraste, se considera la presencia de huracanes cada más potentes y frecuentes, como sucedió en el año 2005.
Lo urgente es que las políticas públicas en el estado empiecen a atender la necesidad de prepararse para lo que viene, mientras se presentan casos como el reciente desprendimiento de 405 kilómetros cuadrados de la Antártida, comenta.
Durante los últimos años y aún actualmente se continúan erigiendo complejos turísticos en Sonora demasiado cerca de las playas, dice, sin tomar en cuenta consideraciones regulatorias ni aspectos de ley.
Además de cerrar espacios públicos como las playas en Guaymas y Puerto Peñasco, los promotores del auge inmobiliario no toman en cuenta que la región tiene más probabilidades de recibir huracanes y de que se incremente el nivel del mar.
En la entidad el desarrollo turístico-inmobiliario debe atender las recomendaciones de la Organización Mundial de Turismo (OMT), el programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA) y de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), de las que México es signatario.
Entre otros puntos de suma importancia, dichas recomendaciones incluyen mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero, adaptar las empresas y destinos turísticos al CC, aplicar tecnologías para eficientar el uso de energía y apoyar financieramente a las regiones pobres.
Cierto que a nivel federal México ya tiene su Estrategia General de Cambio Climático, realizada por la Comisión Intersecretarial de Cambio Climático, y presentada por el Presidente de la República el 25 de mayo del 2007, pero todavía hacen falta los programas operativos, expone el director de SuMar.
Mientras eso sucede, es imprescindible que en los estados y municipios se empiece a acopiar la información necesaria para el diseño de programas acordes a las necesidades de cada región.
Son muchas las variables que deben atenderse, opina Ernesto Bolado, así que lo importante es como se adaptan los gobiernos, las comunidades y las empresas con lo que ya se tiene y considerar que las nuevas inversiones no se realicen en zonas de potencial riesgo y sean acordes a las características geográficas y socioculturales de las comunidades,
A participar todos
Es necesario prepararse para lo que pueda venir, qué zonas son susceptibles de inundarse, la disponibilidad de los servicios (agua, drenaje, recolección de basura, escuelas, hospitales, etc), planes de contingencia y los impactos que pueden sentir l sectores económicos, abunda.
“No se trata de alarmarnos ni de crear falsos debates: el cambio climático ya está aquí y lo que queremos es invitar a las autoridades a ir pensando, junto con otros sectores de la comunidad qué es lo que conviene hacer, el Cambio Climático no es un asunto trivial”, advierte.
María de los Angeles Carvajal Rascón, socia fundadora de SuMar, con una amplísima trayectoria en asuntos ambientales, coincide en la necesidad de que los gobiernos asuman la toma de decisiones con una amplia participación de todos los sectores, como empresarios, académicos y organizaciones civiles.
Es un hecho que en Guaymas y en casi todos los municipios sonorenses existen rezagos de muchos años, hay áreas bastante frágiles y se deben prever los efectos de un fenómeno en cada región de la entidad, advierte.
“No son sensacionalismos ni amarillismos, estamos hablando de realidades”, advierte quien representó a México durante cuatro años en Conservation International y fungió como directora de la región Golfo de California durante más de tres lustros.
Ya se están sintiendo los primeros efectos, que cada vez serán más drásticos y, además de los pronósticos sobre el nivel del mar, al paso de los años hará más frío y más calor según la estación con variables que aún no se pueden determinar.
A los empresarios no les conviene estar tan cerca de la playa, tienen qué visualizar la información que existe para la construcción de sus proyectos, de otro modo pueden sufrir gravísimas pérdidas en sus inversiones, comenta.
Los municipios costeros como Guaymas, Hermosillo con Bahía Kino, Puerto Peñasco y otros igual deben planificar con más visión de futuro: “¿Qué calle vamos a hacer? ¿A qué nivel está? ¿Cómo se harán y de qué tipo serán los servicios?”, cuestiona.
También hay que advertir sobre los asentamientos humanos y prever dónde se deben crear nuevos centros poblacionales; aquí hay que prever y al mismo tiempo tomar medidas correctivas: la gente es lo más importante, señala.
Necesario actuar
Hay mucha información sobre el CC y en función de su compromiso con un desarrollo social, cultural y político respetuoso del medio ambiente, SuMar está dispuesto a colaborar con las autoridades y la sociedad en este y otros temas.
Recuerda que SuMar recientemente promovió conferencias sobre el tema del reconocido estudioso del medio ambiente y asesor de Al Gore, Marcelo Quintanilla, con pláticas sobre el CC en Hermosillo y Guaymas.
Hay que tomar en cuenta toda la información valiosa por seguridad de la población; el cuidado ambiental; la plusvalía de los hogares de la gente, del Municipio y de los empresarios, así como por la salud y la economía, expone.
Carvajal Rascón, integrante de la Red EcoCostas en América Latina, de la que forman parte casi todos los países del subcontinente, expone que en el ámbito internacional casi todo el mundo ya empieza a diseñar políticas públicas en función del Cambio Climático.
La devastación de los ecosistemas, las sequías prolongadas, las inundaciones en Tabasco, la proliferación del dengue cada vez más al norte del continente, sólo por citar ejemplos, son parte del CC que ya está aquí, señala.
Los desarrollos inmobiliarios costeros sin proyección de futuro, la deforestación en Sonora y otras actividades que actualmente se realizan son de mucho llamar la atención, es necesario corregir esas situaciones, dice.
Manifiesta: “Si bien en la comunidad científica nadie quiere precisar tiempos sobre lo que vendrá, quiero ser honesta, para mí esto es alarmante, tenemos pocos años para actuar, tenemos tiempos muy cortos”.
Debemos responder con inteligencia y sentido común a toda la evidencia científica disponible”, expresa el director de SuMar, Ernesto Bolado Martínez; las autoridades deben ir pensando qué hacer, dice María de los Angeles Carvajal
Si algunos prevén un aumento de la temperatura hasta alcanzar 50 grados centígrados en promedio para Hermosillo, las predicciones para Guaymas no parecen muy alentadoras… Es el Calentamiento Global, fenómeno en marcha.
Los potenciales escenarios de la comunidad científica incluyen contrastes verdaderamente dramáticos para el estado, donde podrían aumentar hasta 30 por ciento las zonas áridas y sufrirse afectaciones por el aumento del nivel del mar.
Aquí basta imaginar: La Marina Guaymas bajo las aguas, bajos las aguas parte de la infraestructura portuaria, varios tramos de la avenida Serdán y de las calles 20 a la 16, la avenida Yáñez, el Mercado Municipal…
Inundadas también toda la colonia Miramar y la Marina Bacochibampo y gran parte de la insfraestructura turística de San Carlos con daños catastróficos en lo económico y lo social.
Ese podría ser el panorama de Guaymas en pocos años de aumentar un metro el nivel del mar por el fenómeno del Cambio Climático (CC) producido por el Calentamiento Global que ya está presente en todo el planeta.
Y ese sería uno de los escenarios “positivos” de incrementarse “un poco” el nivel de las aguas, nivel que podría ascender hasta 7 metros de acuerdo a previsiones más dramáticas.
No es ficción: son asuntos de ciencia analizados por lo más destacado de los analistas en la materia, cuyos pronósticos en los últimos años se han visto superados por la realidad.
Es el CC que sin duda afectará –ya afecta-- las condiciones ambientales, económicas y sociales de toda la geografía sonorense, incluyendo los grandes asentamientos costeros como Guaymas y Puerto Peñasco.
Responder con inteligencia
De aumentar a dos metros el nivel del mar, el alcalde de Guaymas tendría que arribar en panga al palacio municipal y eso podría suceder dentro de diez, quince, veinte, treinta años…
“Debemos responder con inteligencia y sentido común a toda la evidencia científica disponible y de eventos naturales, sin caer en la descalificación de información”, expresa Ernesto Bolado Martínez.
Para el director de SuMar, Voces por la Naturaleza, urge incrementar el debate de la sociedad y que se asuman las previsiones y políticas públicas necesarias para enfrentar posibles contingencias.
Basta con echar un vistazo a la página http://flood.firetree.net/, comenta, para percibir que con sólo 2 metros que suba el nivel del mar, lo que puede suceder en diez años o menos, la infraestructura turística de Guaymas y Peñasco seguirá manteniendo su atractivo… “Pero como arrecifes y los visitantes serán los amantes de la naturaleza submarina”.
Existen informes de última generación, diciembre del 2007, proporcionadas por la Agencia Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) a través de su satélite ICEsat-1 que ya muestra la proporción de los deshielos en el Artico, expone.
Las teorías más aceptables sobre el CC explican que desde el auge de la Revolución Industrial en 1750 los gases generados por los combustibles fósiles (carbón, petróleo, gas, etc.) han producido un efecto invernadero provocante del aumento de la temperatura del planeta.
El derretimiento de los casquetes polares necesariamente incrementará el nivel del mar y habrá consecuencia en las costas de casi todo el mundo, el agua tenderá a subir paulatinamente, comenta.
Las teorías más aceptables sobre el CC explican que desde el auge de la Revolución Industrial en 1750 los gases tóxicos, la deforestación en gran escala y otras actividades han producido un efecto invernadero provocante del aumento de la temperatura del planeta.
Se prevén cambios más bruscos en la temperatura y, de hecho, en algunas regiones del mundo se han presentado variaciones de entre dos y cuatro grados centígrados al alza o a la baja.
Dichos altibajos provocarán desde sequías en algunas regiones hasta inundaciones por lluvias abundantes en un fenómeno que trastocará, cada vez en mayor medida, la situación ambiental y en consecuencia la de nuestras sociedades, expone Bolado Martínez.
Turismo y desdén
Además del derretimiento del hielo marino y los glaciares, tenderán a expandirse las zonas desérticas con sequías más prolongadas y, en contraste, se considera la presencia de huracanes cada más potentes y frecuentes, como sucedió en el año 2005.
Lo urgente es que las políticas públicas en el estado empiecen a atender la necesidad de prepararse para lo que viene, mientras se presentan casos como el reciente desprendimiento de 405 kilómetros cuadrados de la Antártida, comenta.
Durante los últimos años y aún actualmente se continúan erigiendo complejos turísticos en Sonora demasiado cerca de las playas, dice, sin tomar en cuenta consideraciones regulatorias ni aspectos de ley.
Además de cerrar espacios públicos como las playas en Guaymas y Puerto Peñasco, los promotores del auge inmobiliario no toman en cuenta que la región tiene más probabilidades de recibir huracanes y de que se incremente el nivel del mar.
En la entidad el desarrollo turístico-inmobiliario debe atender las recomendaciones de la Organización Mundial de Turismo (OMT), el programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA) y de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), de las que México es signatario.
Entre otros puntos de suma importancia, dichas recomendaciones incluyen mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero, adaptar las empresas y destinos turísticos al CC, aplicar tecnologías para eficientar el uso de energía y apoyar financieramente a las regiones pobres.
Cierto que a nivel federal México ya tiene su Estrategia General de Cambio Climático, realizada por la Comisión Intersecretarial de Cambio Climático, y presentada por el Presidente de la República el 25 de mayo del 2007, pero todavía hacen falta los programas operativos, expone el director de SuMar.
Mientras eso sucede, es imprescindible que en los estados y municipios se empiece a acopiar la información necesaria para el diseño de programas acordes a las necesidades de cada región.
Son muchas las variables que deben atenderse, opina Ernesto Bolado, así que lo importante es como se adaptan los gobiernos, las comunidades y las empresas con lo que ya se tiene y considerar que las nuevas inversiones no se realicen en zonas de potencial riesgo y sean acordes a las características geográficas y socioculturales de las comunidades,
A participar todos
Es necesario prepararse para lo que pueda venir, qué zonas son susceptibles de inundarse, la disponibilidad de los servicios (agua, drenaje, recolección de basura, escuelas, hospitales, etc), planes de contingencia y los impactos que pueden sentir l sectores económicos, abunda.
“No se trata de alarmarnos ni de crear falsos debates: el cambio climático ya está aquí y lo que queremos es invitar a las autoridades a ir pensando, junto con otros sectores de la comunidad qué es lo que conviene hacer, el Cambio Climático no es un asunto trivial”, advierte.
María de los Angeles Carvajal Rascón, socia fundadora de SuMar, con una amplísima trayectoria en asuntos ambientales, coincide en la necesidad de que los gobiernos asuman la toma de decisiones con una amplia participación de todos los sectores, como empresarios, académicos y organizaciones civiles.
Es un hecho que en Guaymas y en casi todos los municipios sonorenses existen rezagos de muchos años, hay áreas bastante frágiles y se deben prever los efectos de un fenómeno en cada región de la entidad, advierte.
“No son sensacionalismos ni amarillismos, estamos hablando de realidades”, advierte quien representó a México durante cuatro años en Conservation International y fungió como directora de la región Golfo de California durante más de tres lustros.
Ya se están sintiendo los primeros efectos, que cada vez serán más drásticos y, además de los pronósticos sobre el nivel del mar, al paso de los años hará más frío y más calor según la estación con variables que aún no se pueden determinar.
A los empresarios no les conviene estar tan cerca de la playa, tienen qué visualizar la información que existe para la construcción de sus proyectos, de otro modo pueden sufrir gravísimas pérdidas en sus inversiones, comenta.
Los municipios costeros como Guaymas, Hermosillo con Bahía Kino, Puerto Peñasco y otros igual deben planificar con más visión de futuro: “¿Qué calle vamos a hacer? ¿A qué nivel está? ¿Cómo se harán y de qué tipo serán los servicios?”, cuestiona.
También hay que advertir sobre los asentamientos humanos y prever dónde se deben crear nuevos centros poblacionales; aquí hay que prever y al mismo tiempo tomar medidas correctivas: la gente es lo más importante, señala.
Necesario actuar
Hay mucha información sobre el CC y en función de su compromiso con un desarrollo social, cultural y político respetuoso del medio ambiente, SuMar está dispuesto a colaborar con las autoridades y la sociedad en este y otros temas.
Recuerda que SuMar recientemente promovió conferencias sobre el tema del reconocido estudioso del medio ambiente y asesor de Al Gore, Marcelo Quintanilla, con pláticas sobre el CC en Hermosillo y Guaymas.
Hay que tomar en cuenta toda la información valiosa por seguridad de la población; el cuidado ambiental; la plusvalía de los hogares de la gente, del Municipio y de los empresarios, así como por la salud y la economía, expone.
Carvajal Rascón, integrante de la Red EcoCostas en América Latina, de la que forman parte casi todos los países del subcontinente, expone que en el ámbito internacional casi todo el mundo ya empieza a diseñar políticas públicas en función del Cambio Climático.
La devastación de los ecosistemas, las sequías prolongadas, las inundaciones en Tabasco, la proliferación del dengue cada vez más al norte del continente, sólo por citar ejemplos, son parte del CC que ya está aquí, señala.
Los desarrollos inmobiliarios costeros sin proyección de futuro, la deforestación en Sonora y otras actividades que actualmente se realizan son de mucho llamar la atención, es necesario corregir esas situaciones, dice.
Manifiesta: “Si bien en la comunidad científica nadie quiere precisar tiempos sobre lo que vendrá, quiero ser honesta, para mí esto es alarmante, tenemos pocos años para actuar, tenemos tiempos muy cortos”.